Las conexiones de la Canción del León

Los juegos que suelo preferir son los que salen del circuito habitual. No es que tenga nada en contra de una buena partida de un juego mas comercial, pero los que me dejan mella son aquellos que se salen de lo corriente, así que mientras se discute qué juego de gráficos de espectacular realismo es “el juego del año”, en mi el caso de mi bibioteca ese título en esta ocasión irá para The lion’s song. Es difícil hablar de él sin relevar muchos detalles de la historia, pero voy a intentarlo.

Si bien el primer episodio es gratuito, de por sí solo no da una buena de todo el potencial que tenía juego episódico de píxel art en color sepia. La historia comienza de forma simple: una joven compositora se recluye en una cabaña de los Alpes para componer una pieza sin distracciones, y dependiendo de que elijamos una u otra opción, el resultado puede variar, solo que no somos capaces de apreciarlo como es debido en un único episodio. Puede ser una pieza mediocre y mecánica o algo mas personal dependiendo del factor del contacto humano, pare tener un éxito pasajero o perdurar en la historia.

Las conexiones de la Canción del León

Pero la gracia no la empezamos a descubrir hasta el capítulo 2, en el que encarnamos a un joven pintor en Viena que se conecta con la historia anterior: hay unos bocetos suyos en la cabaña, y si la pieza del capítulo anterior la pieza ha tenido al menos un relativo éxito, se cruzará en varios momentos con la compositora. Se nota el crecimiento del alcance del desarrollo al presentarse la ciudad y aumentar el número de personajes, dándole mucha mas riqueza: si el primero se centraba en la música, ahora hablamos de la pintura para representar a una persona mas allá del mero físico. El capítulo 3, que aunque algo lento es el punto mas alto del juego: allí una matemática que lucha por demostrar su teoría se cruza con los personajes de los 2 capítulos anteriores, y vemos sus influencias, que a su vez y de forma inadvertida también se cruzado con ellos pudiendo influirles. Pero justo en este instante llega la mejor parte del juego: si volvemos a jugar el primer capítulo tras haber jugado el 2 y el 3, podemos ver cómo han cambiado cosas según nuestras decisiones, generando una nueva experiencia.

Las conexiones de la Canción del León

El capítulo de cierre es encantador al por fin darle sentido a los 4 extraños que se van subiendo al tren al inicio de los 3 anteriores, que son personajes terciarios de las historias anteriores, en una celebración de cómo la obra y el esfuerzo de una persona puede inspirar al resto de una manera única. Estamos ante una verdadera obra de arte que ha superado todas mes expectativas, de ahí que sus creadores merezcan mi máximo reconocimiento.

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Los “snaps” de Ubuntu

Una de las recientes novedades de la versión LTS de Ubuntu ha sido la introducción del sistema de paquetes snap. Así que voy a dedicar unos minutos a hablar del tema por alusión reciente.

¿Ubuntu snappy?

Tradicionalmente, a la hora de instalar solíamos pelearnos con los ficheros .deb (de Debian, la distribución padre de Ubuntu), que tenían como ventaja que instalaban “lo que se necesitaba”. Con esta expresión quiero decir que el paquete traía su código y poco más, las dependencias se instalaban según se necesitasen o no, y esto tenía como ventaja que los paquetes eran ligeros y sólo teníamos una única vez instalados en nuestros discos duros. Por supuesto, el mundo no es siempre tan ideal, y al actualizar paquetes de algunas dependencias la aplicación que instalamos con .deb dejaba de funcionar…

Ahí entra snap, un sistema en el que empaquetamos todo, absolutamente todo lo que la aplicación necesita para ejecutarse, como si se tratase de un bloque individual hermético. si bien tendremos código repetido en nuestras unidades de almacenamiento, podemos garantizar que en todo momento nuestra aplicación funcionará, y además la desinstalación será mas limpia.

Así que cada una tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Hace unos años, una solución como la de snap era difícil de llevar a cabo porque el almacenamiento en sistemas Linux tendía a ser precario. Seamos honestos, la mayoría de las máquinas en las que se suele hacer correr Linux suelen ser equipos con unos años, a los que les alargamos su ciclo de vida al utilizar un sistema operativo en el que consumamos menos recursos. Pero a día de hoy la memoria es barata: tarjetas SD, pendrives, discos duros externo… es muy fácil ampliar y quitarnos el problema, lo que hace que ahora las bases hayan cambiado.

Vamos a lo técnico, que es muy similar al apt-get clásico:

Para instalar con snap desde consola usamos:

sudo snap install <em>package-name

Para actualizar:

sudo snap refresh <em>package-name

Y para eliminar:

sudo snap remove <em>package-name

El regreso de Ubuntu a Gnome

Hace unas semanas, Mark Shuttleworth anunció que el plan de convergencia de Ubuntu ha muerto: adiós a Unity, y a los móviles y tabletas con Ubuntu como tal. Su nuevo enfoque es la nube y el IoT, y en cuanto al escritorio, se vuleve con Gnome.

El regreso de Ubuntu a Gnome
La interfaz de Gnome 3

Por un lado es una noticia fuerte: han sido bastantes años con Unity, que en mi opinión empezó con muy buenas intenciones y a medio camino perdió por completo el rumbo. El regreso a Gnome asusta: Unity nació del rechazo de muchos usuarios a Gnome 3, porque sinceramente pocos entendimos que se supone que pretendían esa gente cuando cambiaron su metáfora de escritorio (yo misma sigo sin tener ni idea), por lo que sería volver al problema original en el “sabor padre”. Siempre tenemos los alternativos, y yo tradicionalmente he abogado por Xubuntu por su bajo consumo de recursos, pero mi impresión es que van a rizar el rizo.

Unity tenía su público, y particularmente la búsqueda en los menús de las aplicaciones con la tecla ALT era estupenda para muchos usuarios, pero el consumo de memoria y el no escuchar en cuestiones de privacidad le pasó una alta factura. Ahora tendremos que ver cómo va la fusión con lo que solía ser Ubuntu Gnome (no tiene sentido mantener el sabor extra) y qué conservan, porque parece que la infame integración con Amazon podría seguir allí, con lo que la mayor pega de la distro se mantendría. La respuesta, a mas tardar, en abril de 2018.

Cuando la sesión con interfaz de gráfica no cargaba

Mi último problema informático ha venido al rearrancar Ubuntu una mañana y quedarseme un cursor parpadeante. Raro, muy raro, pues la última vez que estuve usando el equipo no hice nada fuera de lo normal… salvo actualizar la gráfica. Cielos, seguro que Nvidia me la habia vuelto liar, así que lo siguiente era comprobar si era así.

Cuando la sesión con interfaz de gráfica no cargaba

Lo primero es comprobar que Ubuntu no está roto, por lo que lo primero era cambiar a la interfaz de texto. Siendo laInterfaz gráfica la número 7, cambiemos a la 1, cosa que puede hacer con Ctrl+Alt+F1 (y se revierte con Ctrl+Alt+F7).

Desde allí lo siguiente era hacer login con usuario y contraseña, e intentar reiniciar los gráficos a golpe de consola. Eso se puede hacer mediante el siguiente comando:

sudo service lightdm restart

Y ahí estaba Nvidia reventando. Así vamos con el clásico actualizado manual a ver si se corregía (y si había que purgar como se nos indicaba, se purga).

sudo apt-get update

Y tras un reiniciado, la interfaz gráfica había vuelto satisfactoriamente. Un final feliz para el problema de hoy.

Klavaro, mecanografía para Linux

Uno de los primeros programas que venían con el primer PC que entró en mi casa fue uno de mecanografía. Eurotap tenía ejercicios para distribuciones de teclado europeas, porque por suerte o desgracia, lo habitual es que cada país tenga su propia distribución (su alguna vez teneís que viajar por trabajo en una oficina externa recomiendo encarecidamente que os llevéis un teclado USB de vuestro país, porque creedme que en general no daréis pie con bola con los símbolos de una distribución diferente).

Klavaro, mecanografía para Linux

Klavaro es un programa curioso porque posee múltiples distribuciones y regiones, haciendo ejercicios de precisión y velocidad, encontrandose incluído de por sí en muchos de los repositorios habituales de las distros de Ubuntu, por lo que para instalarlo bastaría con el típico comando.

sudo apt-get install klavaro

Este programa también está disponible para Windows y MacOSX, en caso de que prefiráis usar dichos sistemas operativos.