La historia ya está escrita y no podemos cambiarla… (Dreamfall chapters)

The Longest Journey es mi aventura gráfica preferida, se colocó en ese puesto hace 17 años y allí sigue. Es un juego francamente especial, con una protagonista a la que pocos personajes se le acercan. Creo quien mas se ha aproximado ha sido Max Caulfield de Life is Strange, pero April Ryan siempre moló mas por su cinismo y ese punto malvado. April era una estudiante de bellas artes bastante normal, con sus estudios, su vida en la residencia, su trabajo mal pagado a tiempo parcial y su grupo de amigos. Pasabas tiempo con ella y te adentrabas en su vida, de manera que te encariñabas con ella antes de que empezase toda la aventura en sí.

Su secuela, Dreamfall, está algo menos valorada porque es una víctima de su época. Se puso de moda añadir escenas de combate y sigilo que en muchos casos resultaban extremadamente pesadas o frustrantes, rompiendo el ritmo de la historia, pero como en toda aventura gráfica lo verdaderamente importante era la historia, y esta era tan enganchante además de bastante mas oscura que la de su predecesor, se lo perdonabas todo. Se introducía otro nuevo personaje principal, Zoë, una estudiante en Stark en plena depresión que era bastante diferente, cuya historia se entrecruza con la de April. También, en menor medida, aparecía un tercer personaje, Kian Alvane, un soldado al servicio de un régimen fundamentalista que empieza a tener sus dudas sobre cuán correcto es lo que hace.

Tras 17 años el viaje ha llegado a su fin con Dreamfall Chapters, y lo tenía extremadamente difícil, puesto que The Longest Journey ya tenía establecido el final de todo, y a la hora de cerrar, esta imagen define perfectamente el problema: si intentas hacer el final con un sistema de decisiones y consecuencias, ¿cómo se las van a apañar cuando empiece a ver contradicciones? Pues aplicando el rodillo de forma textual dentro del propio juego: “la historia es así, ya estaba escrita y no podemos cambiarla, así que ahora a callar”.

La historia ya está escrita y no podemos cambiarla... (Dreamfall chapters)Cuando se genera tanta expectación, es prácticamente imposible satisfacer a todo el público, por lo que esperaba algún que otro momento raro. Cuando alguien se quejaba de que este juego era un tanto Social Justice Warrior yo solía decir que si mirabas a los inicios de la franquicia, no había muchos cambios reales: entre los amigos de April tenías respectivamente personajes de color y gays, y los malos eran claramente fascistas, pero aquí ha llegado un punto en el que se les ha ido de las manos al meter directamente y sin el mas mínimo disimulo temas de política en blanco y negro, con personajes superficiales que dejan bastante que desear.

Otro punto que veo desaprovechado es la historia de los nuevos protagonistas: Kian vuelve, pero es como una veleta, como que no saben qué hacer con él. En Dreamfall tenía sentido su estado de confusión, pues al conocer a April se le caía la venda de los ojos y descubría cómo aquello en lo que lo habían adoctrinado no era tan correcto como pensaba, mientras que aquí puede resultar una mezcla extraña entre matón y corderito, que de repente es abstemio a experto desde hace años sobre los vinos de Azadir… o quizás lo mas irritante para mi, ¿si ahora resulta que siempre fue gay y lo tiene tan claro, a qué se supone juega con Alayna? No salgo de mi asombro con lo que han hecho con él.

La historia ya está escrita y no podemos cambiarla... (Dreamfall chapters)Por otro lado la habilidad de viajar entre diferentes mundos del otro personaje nuevo, Saga, me parece poco desarrollada en comparación con los juegos anteriores. La idea original de conectar los mundos paralelos a través de los sueños y hacer los portales a través de su representación a través del arte (April pintaba el mundo paralelo con el que soñaba, o los puzzles musicales del guardián, que parecía un maorí) me parecía francamente interesante. Con el personaje de Saga nos dan a entender de que ella se mueve a través de la música, pues habla de “Songlines para abrir caminos” (mantengo la palabra en inglés porque asumo se refiere a la creencia nativa Australiana de viajar por los caminos entre los sueños empleando como guía las canciones tradicionales) y  referencia a su guitarra o su walkman cuando va a abrir un portal, pero después se queda en nada: es como si se hubiesen quedado sin tiempo para hacer un buen puzzle con ella, y dando impresión de que su parte se terminó con prisas.

Como experiencia en general puedo decir que estoy satisfecha con el producto. Ha pasado tanto tiempo y tantas cosas que tuve dudas de si llegaría a ver el final, así que no puedo estar sino agradecida de saber cómo acaba la historia de Zoë Castillo, descubrir por fin toda la historia sobre su origen y qué sucedía dentro de las corporaciones WATIcorp y JIVA, resolviendo el cliffhanger de Dreamfall de una vez por todas. Además, Cuervo siempre fue uno de mis ayudantes preferidos dentro de los videojuegos, por lo que me alegré muchísimo de volver verlo. Como gran revelación, y el desastroso robot Shitbot ha resultado ser impagable (Kidbot era rematadamente mono, pero no tenía tanta carisma). Sobre los demás personajes principales, pues sinceramente podría haberse hecho mejor. Sea como sea, el viaje ha acabado y hay que dar las gracias por el trabajo realizado por Red Thread Games.

La historia ya está escrita y no podemos cambiarla... (Dreamfall chapters)

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The Longest Jouney: un viaje de 15 años

Publicado originalmente en UNDERmagazine el 6 de mayo de 2013

En 1999, April Ryan pisó Arcadia por primera vez para comenzar “El viaje mas largo”. Años después, Zoë Castillo y Kian Alvane siguieron sus pasos. Gracias a una exitosa campaña de Kickstarter, el viaje concluirá en noviembre de 2014.

The Longest Jouney: un viaje de 15 años

Rondaba el año 2000 cuando The Longest Journey, la primera obra original de Ragnar Tørnquist, llegó a España. El pequeño equipo de desarrollo de Funcom creó un motor de juego propio con la tecnología mas avanzada de 1999: personajes en tres dimensiones, captura de movimiento, sincronización labial, doblaje cinematográfico, fondos bidimensionales con bordes suavizados, luces y sombras dinámicas con colores de 32 bits, banda sonora original en MP3 frente al habitual sonido MIDI y un sistema de control “Point and click”, basado únicamente en el uso del ratón. Era la época de las aventuras gráficas, los puzzles, el misterio y el humor, sazonado con referencias culturales de aquel momento.

La historia gira entorno a April Ryan, una joven estudiante universitaria de arte del siglo XXIII. Su vida transcurre entre la facultad, la residencia universitaria y una cafetería de una ciudad de “New Port”, situada un mundo no muy diferente al nuestro, pero de mayor nivel tecnológico. April utiliza como inspiración los paisajes de sus sueños, hasta que un día comienza a caminar por ese mundo estando despierta. Así, comenzará a deambular entre la tecnología de Stark y la magia de Arcadia, intentando descubrir por qué se está difuminado la línea que separa a ambas realidades.

The Longest Jouney: un viaje de 15 años

El juego recibió elogios de la crítica, y en el 2006 vio la luz su secuela Dreamfall, para la cual el estudio reemplazó su propio motor por la tecnología Shark 3D, que permitió su lanzamiento de forma automática tanto en sistemas Windows como en consolas Xbox, y posteriormente en Xbox 360. Esto también implicó un cambio en el control, favoreciéndose el uso de gamepads: los tiempos habían cambiado y el género de la aventura gráfica para ordenador había caído en desuso, para dejar paso a los juegos de acción. Las relajadas secuencias de planos lejanos fueron sustituidos por una perspectiva de tercera persona en un despliegue de persecuciones, situaciones de combate y momentos de sigilo, que fueron muy criticados por su simplicidad. La banda sonora también evolucionó, grabándose con una orquesta en vivo, en lugar de emplear directamente tecnología de sintetizador.

La trama se vuelve mas oscura: tras los eventos de colapso de realidades del primer juego, la tecnología comenzó a fallar, y Stark se ha ido convirtiendo poco a poco en una distopía. Las autoridades, en un intento de mantener el control desarrollan una nueva fuerza policial conocida como “El ojo”, que monitoriza la red que conecta todos los aparatos electrónicos del planeta al estilo orwelliano. Mientras, las corporaciones de entretenimiento como WATIcorp se hacen con mas y mas poder alienando a la población. Zoë Castillo, la nueva protagonista, comienza a rastrear la red con intención de descubrir el paradero su ex-novio, un reportero que estaba investigando a una de estas corporaciones, lo que eventualmente la llevará a Newport y la pondrá sobre la pista de April Ryan y los eventos del colapso. Mientras tanto, en Arcadia ha comenzado la invasión del ejército Azadí, y el acólito Kian Alvane recibe la misión de encontrar a los líderes de la resistencia.

The Longest Jouney: un viaje de 15 años

La trama de Dreamfall es muy compleja y profunda, pero dejó muchas lagunas y preguntas sin resolver a la espera del episodio final de la trilogía. Se había programado el lanzamiento del proyecto Dreamfall Chapters llamado así en referencia al formato de contenido episódico que esperaba dársele, siguiendo el ejemplo de las aventuras gráficas del estudio TellTale. Sin embargo, Funcom dejó de lado la franquicia para centrarse en los juegos multijugador online y el proyecto quedó aparcado hasta que Tørnquist consiguió comprar los derechos de la franquicia. Gracias a un exitoso Kickstarter, está previsto que Dreamfall Chapters vea la luz en noviembre del 2014 de la mano del joven estudio Red Thread Games en plataformas Windows, Mac y Linux. En esta ocasión se empleará el motor Unity4, que nos permite esperar un sistema de control con cámara al hombro, un mundo mas abierto y la desaparición de las secuencias simplistas de combate y sigilo.

El argumento continúa poco después del episodio anterior y la situación de los dos mundos se ha agravado: Stark se viene abajo y la población es adicta a la tecnología de control de sueños de WATIcorp, mientras los Azadíes están pendientes de llevar a cabo la ejecución anunciada al final de la entrega anterior.

The Longest Jouney: un viaje de 15 años

¿Conseguirá Zoë salir del sistema de sueño? ¿Logrará Kian redimirse? ¿Y qué ha sido de April, que quedó en una situación tan comprometida? En año y medio tendremos las respuestas.

"The Longest Journey: un viaje de 15 años" en Under Magazine

Hoy me han publicado mi primer artículo en Under Magazine, titulado “The Longest Journey: un viaje de 15 años”.

Cartel promocional de Dreamfall Chapters
Cartel promocional de Dreamfall Chapters

En la época en la que el mundo celebraba a Lara Croft como la mejor heroína de los videojuegos, yo prefería pasar mi tiempo con la mas discreta April Ryan. April no tenía un gran físico, ni una impresionantes capacidades atléticas o de combate, pero tenía un gran ingenio y un sentido del humor muy friki que la hacía encantadora, y que rápidamente la convirtieron en mi personaje femenino preferido del mundo de los videojuegos. La trama de su saga tiene todo lo que me gusta: fantasía en el mundo Arcadia, donde te acompaña el inseparable Cuervo, y ciencia ficción en Stark, donde los simpáticos monos robots WATIllas harán tanto de agendas personales como de mascotas, todo en uno.

A The Longest Journey le siguió Dreamfall, que tras darle un giro bastante oscuro al argumento dejó a la audiencia hecha polvo cuando el capítulo final era pospuesto una y otra vez por Funcom… hasta ahora. Ragnar Tørnquist, creador de la saga, ha recuperado los derechos y con su nuevo estudio independiente nos traerá Dreamfall Chapters, para saber como termina todo el año que viene, cuando Zoë y Kian, los coprotagonistas de la 2ª entrega, nos contarán qué le deparó el destino a April. Después de tantos años, no me lo puedo perder.