Frente al modelo de Twitter, qué ha hecho bien Mastodon

Hace mas de medio año que he migrado mi actividad de redes sociales a Mastodon. Google+ descansa en paz en el cementerio de Google, y entro en Twitter una o dos veces máximo por mes desde web para limpiar mis menciones y adiós. Reducir el uso de Twitter ha mejorado drásticamente mi humor y la verdad es que no lo echo de menos. En cuanto a mis contactos de Google+ sigo sus blogs por lo que no han desaparecido de mi vida.
La cuestión que me planteo a día de hoy es, siendo tan similares Twitter y Mastodon, ¿por qué no se reproducen los mismos comportamientos? No creo que sólo una cuestión de educación del usuario, sino también de diseño.

El logo de Twitter soltando improperios

· No existe la posibilidad de “retweet con comentario”.

El creador del tweet (estado) original solo recibe el aviso de que dicho estado ha sido compartido, no de lo que se origine a partir de lo comentado, y la pérdida del contexto original. Esto permite la generación de “masas de linchamiento”, que con la posibilidad de tergiversar la información original pueden lanzarse a acosar al creador. Mastodon no llama a esa función retweet (volver tweetear), sino boost (impulsar), y uno por definición no impulsa algo con lo que no esté de acuerdo.

· Aparición del “content warning” o “aviso de contenido”.

Mastodon tiene la posibilidad de ocultar el texto de un estado (o toot) tras una etiqueta de “mostrar contenido”, y mostrando un texto de aviso al gusto del autor para cada estado. De manera que si por ejemplo hay un tema político que alguien quiere compartir pero sabe que puede generar crispación, nerviosismo o malestar en el personal, puede marcar el estado, por poner un ejemplo de los últimos años, con “política, inmigración, Trump”. El autor del estado mantiene la libertad de compartir la información, pero respetando a su vez a los usuarios que no desean encontrárselo en ese preciso momento o lugar.

· Posibilidad de ocultar las métricas: elimina la competitividad.
Los usuarios pueden elegir mostrar o no los datos de impacto de un estado, al igual que los de seguidores y seguidos. De esta manera previene que se le juzgue por ello o situaciones competitivas que podrían no resultar sanas.

Como podéis ver no son funcionales difíciles de implementar ni precisamente rebuscadas, y sin embargo tras todos estos años Twitter no las ha implementado (aunque recientemente he leído que Instagram se está planteando ocultar los “me gusta”). ¿Por qué no se han implementado?

La respuesta, aunque sencilla, es triste. Twitter vive de servir anuncios segmentados. Gana más cuanto más tiempo retenga tu atención. Las discusiones mantienen la atención, luego entre estado y estado se sirven anuncios. Los anuncios son dinero para la empresa, luego mantener el estado de crispación les da dinero, y por ello no tienen prisa en reducirlo. Es lo que tienen las redes sociales comerciales.

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Gab pretende utilizar el código de Mastodon

Supongo que la mayoría de los que me leéis ni conocéis la existencia de Gab: se trata de una red social a imagen de Twitter con ideales de extrema derecha, supremacistas, antisemitas, y homófobos: cuando la empresa del pájaro expulsa a alguien bajo esos términos, por definición se muda allí. A mí personalmente siempre me ha hecho gracia que el código de su sistema se llame HYDRA, pues me hace pensar en los malos del Capítan América diciendo “Hail Hydra” y la asociación no me puede parecer más adecuada.

Dejando los ideales políticos, simpatías y antipatías aparte, la semana pasada publicaron la noticia en Twitter y como cabe esperar, esta hizo eco en Mastodon:

Toot de Eugen comentando la noticia de que Gab utilizará el código de Mastodon

Rob Colbert: Esto va a ser ser un “hard fork” y fue decidido en base a completitud de funcionalidades. Nuestra meta es una transición desde esta base de código pronto hacia HYDRA. Básicamente, una pequeña parte de Mastodon está escrita en Node.js y una gran parte en Ruby On Rails en Postgres. Como que eso no nos emociona. Así que vamos a hacer una  transición de manera relajada durante los próximos meses (quizás hasta un año) para tener el 100% en Node.js y posiblemente un diferente tipo de tier.El primer movimiento es acabar con todo ese dolor ahora. No puedo esperar a hacer videos y explicarlo.

Aclaraciones sobre el tweet del CTO de Gab:

  • Hacer un “hard fork” significa que van a clonar el repositorio de Mastodon en el estado actual, y separarse por completo de él para hacer sus propios desarrollos sin mirar atrás. Mastodon es software libre, pueden hacerlo legalmente siempre que mantengan la licencia (es decir, su codigo debe ser también libre).
  • Reescribirlo entero en NodeJS supongo que es una cuestión de modas: hace unos años Ruby era el niño bonito de los programadores y ahora lo es NodeJS. Como alguien que programa NodeJS puedo decir que es útil para hacer ciertas acciones rápidas, pero aunque responde bien mediante Promises es un sistema con un único hilo, luego para una carga de procesamiento grande es un absoluto desastre. Ellos verán.
  • Este movimiento tiene sentido porque al colarse en el Fediverso, podrían utilizar las Apps ya existentes para él en lugar de la suya propia que ha sido retirada de la App Store por incitar al odio. Si bien el código es agnóstico, lo que se respira en ese sitio infringe las reglas de Apple, así que también fue eliminada.

Eugen: Así que Gab ha decido que su propio código en el que gastaron $5M del dinero de sus inversores para desarrolar is tan insalvablemente malo que van a usar en su lugar el código de Mastodon, con el bono añadido de aprovecharse de nuestras apps (con las aplicaciones de Gab apps siendo eliminadas de las tiendas de Apps). Esto es un primer aviso para los compañeros administradores para estar alerta y bloquear sus dominios en cuanto los veamos, cuando/si aparecen (no está confirmado si pretenden federar), y a los desarrolladores de las Apps para considerar si deben bloquear los dominios de Gab si fuese necesario.

Del comentario de Eugen “Gargron”, creador de Mastodon:

  • Si Gab no libera el código derivado de su fork, podrían emprender el acciones legales contra ellos.
  • Gargron está en su derecho como administrador de su instancia (mastodon.social) a bloquearlos si violan sus términos y condiciones.
  • Es natural que intente avisar al resto de los administradores de lo que se avecina en caso de que federen, puesto que él mantiene el directorio de instancias joinmastodon cuyas condiciones de admisión similares (no se permite discurso de odio).
  • Muchas instancias se crearon con la intención de proveer un lugar seguro e inclusivo, y obviamente el contenido procedente de Gab dista mucho de ese ideal, de ahí que probablemente el uso de herramientas de moderación esté al orden del día si federan.
  • El tema de bloqueo de las aplicaciones a nivel de código del Fediverso a los dominios de Gab me parece espinoso, pero os lo planteo de otra forma: si por ejemplo Amaroq (cliente de Mastodon de iOS) o Tusky (cliente de Android) se utilizasen para conectarse a esa Gab, ambas podrían sufrir el mismo destino que la aplicación oficial de Gab, y no creo que sea una buena perspectiva para sus desarrolladores. El código seguirá siendo libre y los ingenieros de Gab seguirán pudiendo hacer otro “hard fork” y quitarle esas líneas de bloqueo publicándola bajo otro nombre. Así, si la tiran, al menos no afectaría a las originales. No voy a decir que me agrade que piquen bloqueo de dominio en el código, pero lo comprendo como defensa propia.

Personalmente creo acabarán como CounterSocial, una red social con la base de código de Mastodon que es un silo de americanos con tendencia más de izquierdas con bastantes prejuicios contra los rusos y musulmanes. Ni un extremo ni el otro suelen ser bienvenidos en ninguna plataforma si traen conflicto, abuso y poca educación. Eso sí, todos ellos son libres de tener sus propios sitios aislados si encuentran un proveedor que los quiera mantener.

Aterrizando en tabletop.social en Mastodon

He sido una usuaria bastante feliz de mastodon.cloud durante meses. La que comenzó como una instancia (servidor) francesa después pasó a manos japonesas, teniendo un espectacular aumento de volumen a cada error de las grandes redes privativas, véase Twitter y sus cambios en el timeline o Tumblr y el sistema automático de contenido inapropiado con cientos de falsos positivos. El exceso descontrolado de afluencia debió de acabar definitivamente con la paciencia del administrador, el cual decidió traspasar sus poderes, para acabar estos en manos de una empresa japonesa y desapareciendo el Patreon de mantenimiento.

El encontrarme de la noche a la mañana con unos términos y condiciones en legalés que no terminan de dejar claro qué pasa con mis datos ni cómo se subvenciona el servidor (si no se paga por él de alguna manera, las probabilidades de que nuestros datos son el producto son astronómicas) me resultó bastante desagradable, lo que me llevó a invertir tiempo buscando un nuevo hogar en el Fediverso. Tras revisar múltiples condiciones y el comportamiento de los administradores de varias instancias, finalmente me decidí por tabletop.social, cuyo adorable banner podéis observar abajo.

tabletop.social

El ser una instancia con condiciones de uso similares a las que tenía originalmente en mi nodo, junto al hecho de que la temática principal del servidor es muy de mi gusto de cara al timeline local me parece una maravilla. Así que ahora en vez de ruido, trolls de la migración masiva española y el festival de rabos de exiliados de Tumblr, el feed de mi servidor lo tengo arte y reseñas de juegos de mesa, juegos de ordenador, o anécdotas de los procesos creativos en el desarrollo. de nuevos proyectos El extra de la facilidad de migración de servicio entre instancias de Mastodon también ha ayudado a que resulte un proceso bastante inocuo: me pude llevar sin problemas mis datos mediante una petición de todo mi contenido, y llevarme unos CSV (hoja de cálculo) con mis seguidores, listas, silenciados, bloqueos… que cargan inmediatamente en la nueva instancia para tenerlo todo listo en pocos minutos, con la salvedad de los usuarios en modo protegido los cuáles deben reautorizar tu acceso. La cuestión es que en menos de 8 horas todo estaba listo de nuevo.

El cambio de ambiente ha sido muy saludable: el usuario medio de esta instancia comparte estados federados que se ajustan a la temática del servidor, dejando sin federar su contenido personal evitando así que el feed local de la instancia se desvíe de su objetivo principal. El uso de content warning es muy civilizado: lo justo para no herir sensibilidades pero sin caer en la tontería. Sumándose esto a que la administración está regulada mediante un equipo y que no está superpoblado, podría considerar que es la mejor decisión de redes sociales que he tomado en mi vida. Niveles de tranquilidad, felicidad y frikismo: altos.

Redes sociales 2009-2019 y Big data

Tras la última semana me he dedicado a preguntar a múltiples personas qué uso hacen de las redes sociales. Porque claramente su uso ha cambiado: si en el 2009 mis compañeras de piso se pasaban la tarde entera (y mañanas de los días libres) en su web mirando estados, revisando grupo, e incluso para la mensajería usaban el chat de Facebook, ahora el panorama es diferente.

Estas son las respuestas más destacadas:

  • “Tengo Facebook pero prácticamente no lo uso. No lo borro porque es el único enlace que me queda para contactar con determinadas personas. Principalmente uso WhatApp que es más privado”.
  • “Facebook está lleno de anuncios”.
  • “En Facebook están mis padres, nadie quiere estar donde están sus padres”.
  • “Uso Instagram que es donde interactúo con mis amigos. Además hay fotos de perros”.
  • “Instagram tiene mejor provacidad que Facebook, por eso lo uso”.
  • “Busco un sustituto a Google+, y todos están yendo hacia Mewe, así que aunque me guste poco iré allí porque es donde están el resto”.
  • “Tengo Twitter pero apenas entro. Lo mantengo para divulgación de temas profesionales”.

Aparte de que a mis conocidos ahora parecen gustarles mas los perros que los gatos de Internet, destaco que la razón de caída en desuso no es los escándalos de privacidad de privacidad de Facebook, lo que en parte es natural: siguen usando Instagram y WhatsApp que son de la misma casa. Lo que más les molestan son los anuncios. Lo que viene a continuación es la opinión de una persona que en cuanto salió de la universidad estuvo trabajando en temas de análisis de Big Data y ha visto la década de evolución. Probablemente el “haberles visto las tripas” te lleva a determinadas situaciones y la deformación profesional te vuelve más extremista.

Es cierto que Facebook y Twitter son los que tienen menos vergüenza a la hora de mostrar anuncios, pero Instagram lo hace otra manera: paga a Influencers o Microinfluencers. Si no habéis oído hablar del segundo término, os lo trataré de explicar: se trata de un usuario con un cierto número de seguidores mínimamente llamativo pero no excesivamente alto (debe ser menor de 1000). El motivo de esa cifra que el engagement (captar la atención del receptor) para ese tipo de usuario es de un 15%, pero por encima se queda a un 7’5%, siguiendo una disminución exponencial. En consecuencia las marcas se acercan a ese tipo de usuario para que, por ejemplo, suba fotos usando tal o cual producto, haciendo propaganda de forma más disimulada. Esto burla algunas de las nueva legislaciones sobre anuncios en redes sociales, que deben ser marcados como tales mediante una etiqueta, igual que cuando en la tele el presentador de un programa de repente empieza a hablarte de las bondades de tal o cual producto y ves el cartelito de “publicidad” en una esquina, y tengo dudas sobre lo correcto que puede ser a la hora de declarase.

La aldea gala de Asterix, resistiendo siempre al invasor

Yo siempre me sentí como un galo de la aldea de Astérix resistiendo al invasor: no tuve Tuenti en su día porque no me convencieron ni sus condiciones de uso ni su personal (de hecho mis encuentros con sus recruiters en mi época universitaria me dejaron una imagen extremadamente desafortunada de tal empresa, por no hablar de su seguridad), ni Facebook porque desconfié desde el principio de su sistema viendo como los términos de servicio cambiaban una y otra vez para ir erosionando más y más la privacidad, además de generar burbujas de información. Google tampoco está libre de pecado, tengo correo con ellos y pasé a usar Hangouts tras el incidente que tuvimos de que Skype nos cortó una videollamada en mi grupo de amigos para ponernos anuncio en vídeo, lo que nos pareció tan inaceptable que jamás regresamos al servicio. Evito Google Drive para documentos personales (en las empresas lo usan y me parece un error porque esa gente lo procesa todo), y Google Fotos cada vez me parece menos de fiar desde que sacaron su “buscar por gente”, porque no es una funcionalidad para ti, su negocio es vender datos.

¿Significa esto que os estoy alentando a dejar de usar estos servicios? No, lo que intento es que sepáis lo que hay y hagáis un uso responsable de ellos. Tendrás fugas de información si o si, pues si en tu trabajo usan una hoja de cálculo en Google Docs para horarios y planificación de vacaciones tendrás que tragar con que Google sabrá cuando te vas de vacaciones (tu usuario es colaborador de esa hoja, y pone vacaciones, por lo que cuando se acerque la fecha Google te llenará todo de anuncios en ese contexto, salvo que uses un bloqueador de publicidad, en cuyo caso y para tu alegría Google perderá el tiempo 🙂 ), pero tú puedes ponerle difícil el que sepa dónde, cómo y con quién. Puedes no subir fotos que se puedan considerar comprometidas a redes sociales cuando sabes que su privacidad es relativa, o tiende a liarla periódicamente con sus ajustes. O puedes plantearte buscar servicios alternativos, pues si bien el Fediverso aún está en estado embrionario, es una propuesta más respetuosa con el individuo. Compartir es humano, pero tu privacidad es algo tuyo a lo que no debes renunciar, y no debes normalizar su pérdida.

“Decir que no te importa tu derecho a la privacidad porque no tienes nada esconder no es diferente a decir que no te importa la libertad la libertad de expresión porque no tienes nada que decir”.

– Edward Snowden

 

¿Regreso repentino a la blogosfera?

Me ha resultado curioso encontrarme en mi lector de RSS entradas nuevas en los viejos blogs de varios amigos y conocidos, que llevaban años prácticamente abandonados. Lo que al principio asumí que venía directamente del “sálvese quien pueda, los posts largos primero” de Google+ (su cierre cada vez está más cercano), de repente empieza a parecerme algo mayor. No sé si será un cambio en la percepción de la solidez de las redes sociales como plataformas de contenido, cosa que yo nunca terminé de ver dado lo efímero de la visibilidad en esos espacios; o puede que derive del rumbo que están tomando, priorizando lo comercial ante lo personal perdiéndose lo generado por el usuario en un mar de publicidad segmentada.

Por mucho que me agrade el concepto del Fediverso y sus nodos temáticos, que permite filtrar más cómodamente el contenido al hallarse en compartimentos frente al batiburrillo global que puede ser Twitter, y que en general me parezca más productivo, éste tampoco se libre de esa misma condición. Para mí las redes sociales siguen siendo un buen medio de difusión, pero para contenido real, que perdure, sigue sin haber nada mejor que un buen espacio propio en un blog.

Un cuaderno con el texto "blog" sobre el teclado de un portátil

En consecuencia me alegra este regreso a esa mezcla tan extremadamente heterogénea de lo que se llamó en su época la blogosfera: wordpress, blogger, bitácora, livejournal… (lo siento, pero Tumblr ahora mismo no está en su mejor momento con esos bots actuando de forma errática, entiendo el sentimiento pero no la forma de “limpiar la plataforma” usando una mala automatización) Todos ellos sin barreras artificiales, siendo uno de los pocos reductos de la red antes de que 4 empresas se repartiesen el espacio formando sus corralitos privados. Quizás sea porque aún quiero creer en un concepto de Internet sin fronteras, extraño y maravilloso. Puede que eche de menos StumbleUpon, ese servicio que indexaba y etiquetaba lugares para poder lanzar usuarios aleatoriamente frente a artículos y recomendaciones para volver a ellos sin necesidad de tener que estar registrado. Quizás sea que ya no tienen ganas de acomodarse y con ellos vuelvo a encontrarme desde webs más personales a las que el propiertario le ha dedicado tiempo a darle su toque personal, o que con eso de que se lleva lo retro pasan a usar webs cuyo diseño no actualizado me hace pensar un “son tan feas como geocities en su día”, y hacen del RSS algo casi fundamental para evitar fuentes atroces. Esas también me sacan una sonrisa. Pero lo más importante en estos casos es que vuelven a un lugar dónde ellos son dueños y señores de su contenido, y se lo pueden llevar cuando quieran a dónde quieran sin problema alguno de transición.

A todos aquellos que habéis decidido salir de detrás de la valla y recuperar el control, bienvenidos de nuevo, es un placer volver a leeros y compartir experiencias.