Peleando por mi privacidad en Windows 10

Llegó el temido día de enfrentarme a Windows 10… Y he de decir que el sistema parece heredar algunas de las cosas mas monstruosas de Windows 8: la  convivencia de aplicaciones de Windows clásicas con las de tablet: ¿quieres poner el tema oscuro? Pues solo se pondrán en las de tablet, el resto en blanco radiactivo… hasta que lo cambies en Windows clásico. Te damos de salida Dropbox, pero es el de Tablet, si quieres sincronizar archivos en serio ve a por la “aplicación de los mayores”. Esto sigue siendo el típico suma y sigue, y una larga lista de desintalaciones para poner en su lugar programas de software libre… pero lo mas curioso ahora mismo para mí es todos los sitios en los que hay que revisar por temas de privacidad. Enumero por si resulta útil a otros y se ahorran unas pocas vueltas y conspiranoia 🙂

1.- Configuración: privacidad: general: obviamente no quiero anuncios en mi menú inicio.

Peleando por mi privacidad en Windows 10
Configuración general de privacidad

2.- Configuración: privacidad: ubicación: (en serio, no mas anuncios a medida).

Peleando por mi privacidad en Windows 10
Rastreo de localización

3.- Configuración: privacidad: ubicación: (mas abajo del punto 2).

Peleando por mi privacidad en Windows 10
Desactivar el rastreo de ubicación en aplicaciones

4.- Configuración: cuentas: sincronizar la configuración:

Peleando por mi privacidad en Windows 10
Desactivar la sincronización con Microsoft

5.- Asegurarse de que Cortana se estará callada. Menú inicio, teclear algo, y pulsar el icono de Cortana.

Peleando por mi privacidad en Windows 10
Corrtana desactivada

6.- Los accesos rápido del explorador de ficheros. Ir a exploraor de ficheros (el icono de carpetita): vista: opciones, y marcar “en este equipo”

Peleando por mi privacidad en Windows 10
Privacidad en los accesos rápidos

Y con esto creo que está todo… al menos hasta la próxima vez que Windows se actualice e intente colar algo mas. Paciencia, paciencia…

El uso de Internet en aulas y la privacidad

Me pareció muy interesante el informe de la EFF sobre el uso de herramientas en nube en las aulas y la recolección de datos privados.

El uso de Internet en aulas y la privacidad

Cuando usamos servicios tales como los de Google, estos servicios no son gratuitos: les estamos pagando con nuestros datos. De esa manera crean perfiles de nuestro comportamiento, que es lo que venden. Me repito una vez mas: los usuarios no somosel cliente, sino el producto para este tipo de gigantes.

La cuestión no es decir que no deban usarse esas herramientas en aulas, sino que se explique claramente las ventajas, desventajas y precio. Al igual que siempre defendí que en las clases de informática no debería enseñarse únicamente a usar Windows, sino también dar un paseo por Linux y hasta por OSX, o que además del eterno Microsoft Office existe OpenOffice (y LibreOffice), también se deberían explicar estas cuestiones y, lo que es mas, dar la opción para quien lo prefiera de no tener por qué usarlas.

Es como el tema de quienes hablaban de poner las notas de los alumnos en Facebok. Eso obligaría a los alumnos a usar Facebook, ¿por qué debería ser así? ¿Por qué debería Facebook saber tus notas (aparte de obviamente para freirte a publicidad)? Deberían estar en una Intranet segura en todo caso para restringir su acceso, en lugar de encontrarte con que algunos compañeros “les gusta” el suspenso de otro.

El nuevo bot en mi móvil: GBoard

Hace una temporada que se actualizó la miniaplicación del teclado del móvil a GBoard, y cuando me puse a comprobar el gasto de recursos vi que estaba gastando mas que antes por estar poniéndome sugerencias e integrar la búsqueda online.

El nuevo bot en mi móvil: GBoard

Como buena conspiranóica, lo primero que hice fue cortar de golpe esas funciones que yo nunca pedí. ¡Yo solo quiero mi teclado a nivel básico! ¿Por qué ponerle Internet a todo? Pero luego al volver a andar con él me dí cuenta de algo una vez le corté las alas… ese bicho estaba aprendiendo de lo que tecleaba. Parece que Google anda probando su nueva IA de algoritmos en nuestros móviles.

Lo que está haciendo la empresa es usar lo que se llama “Federated Learning”, que es descentralizar el aprendizaje: la IA aprende personalizando la experiencia de usuario, sin dejar el móvil, lo que aumenta la seguridad y es mas respetuoso con la privacidad, pues no hay que actualizarse para ver las mejoras.

Así que… hay un bot atrapado en el teclado de mi móvil , el cual yo no pedí, es un hecho…. Y en lo que a mí respecta, no quiero que informe de qué estoy tecleando.

Privacy Badger, otra vuelta a los bloqueadores de rastreo

Privacy Badger es una extensión para navegadores orientada a bloquear rastreadores de terceras partes, evitando que sepan desde dónde navegas y qué páginas visitas en la web. Que casualmente una gran parte de los rastreadores resulten ser anuncios, es un plus.

Privacy Badger, otra vuelta a los bloqueadores de rastreo

El sistema funciona revisando si un componente que se carga en tu navegador intenta rastrearte sin autorización (por ejemplo, el botón de Like de Facebook recopilando datos sobre tu navegación cuando ni siquiera estás registrado), bloqueándolo para que no cargue mas contenido y así desapareciendo de su radar en todos los sentidos.

A nivel de desarrollador es interesante: los modelos clásicos emplean un sistema de listas negras provistos por la empresa que los desarrolla, mientras que Privacy Badger tiene detrás a una organización sin ánimo de lucro (la EFF, que defiende que tus datos no deberían estar en manos de compañías de las que jamás has oído hablar y nunca les has autorizado para ello) que pena determinados comportamientos: en el momento que un dominio te sigue mas allá de 3 sitios web diferentes, se bloquea.

La extensión es una beta, y en consecuencia, puede tener comportamientos exagerados en muchas ocasiones, llegando a romper webs. Conseguir que funcione como es debido requiere bastante trabajo de retoques a nivel programador, por lo que aún me parece poco recomendable de cara al usuario medio, pero por algo pone “beta”. Veremos que sucede cuando salga la versión estable, y juzgaremos en consecuencia

Microsoft está colando Windows 10 en equipos sin consentimiento

Hace ya unos cuantos meses apareció el icono spam de Windows 10,  lo que en su momento me dio un buen susto. Siempre he tenido las actualizaciones de Windows configuradas para que se me notifiquen, pero que ya veré yo cuando y qué instalo, pero tras aquel incidente me volví muy reticente a instalar nada sin leerme antes todo el contenido al nivel de máximo detalle de cada una de las actualizaciones, y desde entonces llevo desactivando y ocultando muchas de ellas para que no reaparezcan en la lista de instalación, cosa que muchos consideraron un grado de conspiranoia espectacular.

Este viernes tristemente me convencí de que tenía razón al ser tan reticente al toparme con este artículo: Microsoft ha decidido “facilitar la actualización a todos sus usuarios descargando el instalador de Windows 10”, es decir, que aunque el usuario dijese “no gracias” al icono spam en su momento, Windows se baja igualmente la imagen, cosa que ocupa entre 3’5 y 6GB según tu dispositivo. En PC quizás podría no ser tan horrible si se trata de un usuario no le importa para nada qué entra en su disco duro, pero no me quiero imaginar la gracia que debe ser para quienes usen dispositivos móviles con Windows y de repente vean que su límite mensual de la tarifa de datos se lo está comiendo por detrás el señor Windows 10 sin siquiera haber preguntado.

Microsoft está colando Windows 10 en equipos sin consentimiento

Visto lo visto, me decidí a hacer una lista de todas las actualizaciones de Windows que tengo bloqueadas en mi partición, y compartirla aquí:

  • KB2990214: coloca el icono de “volver a Windows 10” si haces un downgrade (vuelves al 7 o al 8).
  • KB3035583: el icono spam de “reserva tu Windows 10”.
  • KB2952664 , KB3021917 , KB3022345, KB3068708, KB3075249, KB3080149: estas las pongo todas juntas porque se refieren al mismo programa: Microsoft ha hecho un backport del Telemetry de Windows 10. Se trata del servicio que recopila los datos de uso de los equipos para hacer diagnósticos. Mientras no es del todo negativo, hago notar que los términos y condiciones de este servicio para Windows 7 y 8 difieren de los de Windows 10, los cuales jamás se le han mostrado al usuario durante tal actualización, y por lo tanto están violando el acuerdo de privacidad del usuario al monitorizar el equipo mas allá de lo acordado.

Recientemente Microsoft ha anunciado a bombo y plantillo las cifras de descargas de su nuevo sistema operativo, y ahora me pregunto: ¿cuántas de esas descargas habrán sido consentidas? La actualización debería ser una elección del usuario, no una decisión que Microsoft tome por él a sus espaldas.

Para deshacerse de ellas, primero hay que desinstalarlas en caso de que ya se hayan colado yendo a “Panel de control/Desinstalar u programa/Ver las actualizaciones instaladas”. Una vez hecho esto y reiniciado el equipo, estas reaparecerán en la lista de actualizaciones, en la cual podemos ocultarlas mediante el uso del botón derecho del ratón y seleccionando “ocultar”.