Sobre los efectos de la orden ejecutiva de Trump vetando a Huawei

Hace un par de días que salió la noticia del veto comercial de Estados Unidos a Huawei, y estoy viendo bastante confusión al respecto del tema. Los titulares se están centrando en el tema de los móviles Android y hay razones para ello, pues es la segunda marca más vendida en España, después de Samsung, pero eso no es ni mucho menos lo más preocupante. Voy a intentar responder aquí las dudas típicas que he ido recibiendo.

Varios terminales Huawei P-20

– ¿Mi móvil va a dejar de funcionar próximamente?
Nada tan catastrofista, lo que pasará es que los nuevos dispositivos que fabriquen desde ahora no tendrán acceso a la parte privativa de Android. Lo que se perderán serán las actualizaciones de sistema operativo por parte de Google: tendrá que hacerlas la propia Huawei, lo que ya de por sí es normal, sólo tendrá que ponerle un poco más cariño de lo normal para suplir las partes privativas.

– ¿Mi terminal será inseguro?
Solo cuando el soporte a tu actual sistema operativo termine, y para eso probablemente quedan años.

– ¿Entonces cuando se actualice el sistema operativo de mi móvil Huawei perderé el acceso a Google Play?
La respuesta breve es sí siempre que no se revierta esta situación. Pero hay otras alternativas para obtener software de Android. Por ejemplo F-droid permite obtener aplicaciones de software libre. Instala otra fuente de software y problema resuelto.

– ¿Entonces cuando pase eso me quedaré sin WhatsApp?
Si bien opino que dejar de usar esa aplicación es algo positivo, su paquete apk se puede bajar desde su página oficial, e instalarse manualmente. Es menos conveniente pero seguirás pudiendo actualizarte y usarlo. Igual esta es la oportunidad perfecta para considerar pasarte a Telegram, Wire, Signal o Riot alejándote de Facebook.

– ¿Y sin Google Chrome? ¿Y Gmail?
Las oficiales si. Chrome se basa en Chromium, por lo que puedes instalar navegadores similares, con el extra de que Google no estará sirviéndote publicidad ni recopilando datos de tu navegación. A día de hoy Opera, Vivaldi, Brave y Microsoft Edge tienen debajo Chromium. Yo siempre seguiré recomendando Firefox al ser la opción más ética, pero cada uno es libre de elegir. Sobre Gmail se perderá el cliente de correo, pero no el acceso al propio servidor de correo de Gmail, por lo que con instalarse un cliente de correo alternativo queda resuelto. ¡Igual hasta ves menos auncios!
De paso os recuerdo que la unión Europea entre las múltiples sentencias contra Google hizo que se separase la parte privativa de Android para “que los fabricantes y consumidores pudiesen elegir entre una gama más amplia”. Parece que cuando esto tenga efecto Huawei estará a la cabeza con Android “sin paquete Google” por esta necesidad.

– ¿Después de esto va Xiaomi?
Lo dudo. El tema de esta guerra comercial es por las patentes de 5G: la mayoría están en posesión Huawei, y además las empresas de Estados Unidos van muy por detrás de ellos. Trump ha mencionado en más de una ocasión que considera el despliegue de esa tecnología un recurso estratégico prioritario, y su administración lleva años acusándolos de espionaje, cosa que hasta la fecha no se ha conseguido demostrar (pero mira por dónde, si que se ha demostrado que los servicios americanos espiaban los terminales). Ha estado intentando influenciar a los países aliados para que eviten que consuman productos suyos, y ahora ha pasado a una vía mucho más ofensiva. Xiaomi no está en esta competición, así que en mi opinión está fuera de peligro.

– Dices que eso no es lo peor, ¿qué nos estamos perdiendo?
Huawei también fabrica ordenadores portátiles con Windows, y Microsoft aún no ha dicho si les cortará las actualizaciones de sistema operativo. Teniendo en cuenta que se ha detectado otro fallo de seguridad muy grave por parte del hardware Intel (por referencia, Zombiload) las actualizaciones para mitigarlo ahora mismo son fundamentales, pero a diferencia de Android Windows es 100% privativo, por lo que los ingenieros de esa empresa no pueden generar la actualización necesaria. Eso sí que es un buen problema.

– ¿Quien sale más perjudicado?
Antes que nadie, los usuarios europeos. China es su propio mundo, y allí la mayor parte de las aplicaciones que usamos nosotros están prohibidas en una actitud proteccionista hacia las locales, que de paso están en manos de su gobierno que es el Gran Hermano en persona.
A continuación las empresas americanas, que van a perder muchos ingresos. Pensad en todos los ingresos de publicidad que no va a conseguir Google por el uso de sus productos desde terminales de Huawei. En general lo que debería pasar sería que las aplicaciones deberán distribuirse en otras fuentes de software más allá de Google Play. Huawei tendrá un pequeño bache por el corte de acceso a componentes: procesadores y tarjetas gráficas de Intel, Qualcomm, Nvidia, AMD… pero es una oportunidad para empujar el desarrollo de sus propios procesadores, los Kirin. Tiene ingenieros con mucho talento y están invirtiendo mucho en ellos para que los propios ingenieros sean la cara de la compañía, no unos tipos de ventas. Desde luego si esta es su estrategia Estados Unidos cada vez será más irrelevante en lo tecnológico.

– Ahora me siento inseguro a la hora de comprar un móvil…
Esta situación es algo que va a llevar a los usuarios a pararse a reflexionar sobre el oligopolio actual en el mundo de los móviles: tenemos 2 opciones: Android de Google o iOS de Apple, el resto de los jugadores son prácticamente irrelevantes. Quizás sería hora de que la Comunidad Económica Europea se plantease invertir en los proyectos alternativos, en lugar de intentar parchear mediante multas alegremente. Yo le tengo echado el ojo de cara a futuro (mientras mis dispositivos funcionan no se renuevan) al proyecto Librem5. A ver si tiene más suerte que Ubuntu Phone y logramos tener terminales con un sistema operativo libre.