Espacios vacíos y cuestiones difíciles

Hace unos años me jugué Gone Home de Fullbright, y me pareció un juego bastante único. Las circunstancias a mi alrededor en aquella época hicieron que me tocase mas de lo que esperaba, y resultó una sorpresa muy grata. Las opiniones sobre él están bastante divididas: a una parte les encantó, y a otra les decepcionó porque esperaban algo distinto mas cercano a una historia de terror. Con el nuevo proyecto de este estudio, Tacoma, ya sabemos a qué atenerse y consecuentemente la crítica está mas unificada.

Tacoma: Espacios vacíos y cuestiones difíciles

La premisa de Gone Home era que llegabas a casa y no había nadie. Tu objetivo era saber qué había sucedido en tu ausencia en esa casa antigua y llena de recovecos con “espacios secretos”, pero mas allá de que todo está a oscuras porque no hay nadie no hay mas, la razón tras eso es que no hay necesidad de gastar luz y la puedes ir encendiendo sin problemas conforme avanzas sin problema alguno: no es un juego de miedo ni de sustos, es directamente un dramón que vas reconstruyendo gracias al diario de la hermana del personaje principal… y no diré mas, porque la historia no es muy larga. La mayor gracia que tiene es  la recreación de la casa en los 90 con muchísimos detalles, y el poder interactuar con la mayoría de los objetos (¡maldita sea, los cables de las videoconsolas no estaban en ningún sitio!) por muy poca funcionalidad real que tuviesen.

Tacoma es extremadamente similar: llegas a una estación espacial en la que no hay nadie, así que toca descubrir qué ha pasado… y para ello puedes tirar del diario de a bordo, que en este caso tiene forma de sistema de realidad aumentada porque para algo esta vez está ambientado en el futuro. En mi opinión mecánicamente es algo mas complejo que el anterior, pues tenemos que manipular los archivos holográficos para seguir las historias de los 6 ocupantes de la estación a través de los “ojos” de la Inteligencia Artificial de la nave, que registra los movimientos y los momentos en que interactúan con sistemas informáticos (leer correos, llamadas de audio/vídeo). En cada archivo podemos seguir a cada uno de ellos por la estancia y fisgonear todas sus acciones, para ir teniendo más y mas datos sobre por qué ya no queda nadie allí, lo que lo hace bastante mas intenso y exhaustivo.

Ante todo nos encontramos ante una situación que nos hace pensar sobre las condiciones en las que los astronautas viven dentro su empresa aeroespacial, su situación laboral, el stress de pasar años en el espacio solo con otras 5 personas, la falta de privacidad, la creciente sensación de obsolescencia frente a las máquinas o el miedo ante un problema técnico de que poder exponerse a su final. Temáticamente es de ámbito mas general que su predecesor, lo que es un punto a su favor de cara a tener mas público y que el estudio se de a conocer.

Una vez más es un juego pequeño y muy detallista que nos da pie a una buena reflexión social, con una narrativa muy original y “mas vivo” que el anterior gracias a la realidad aumentada, por lo que personalmente lo recomiendo. Ahora, al igual que su predecesor esto no es una historia de terror, así que quien prefiera uno de saltos que se busque algo mas en la línea de Alien.

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