Despedida de Antergos

Siempre que me han preguntado cuál ha sido mi mejor experiencia a nivel de uso diario de una distribución de GNU/Linux, he respondido que fue hace bastantes años con Arch. Aquel equipo nunca fue más fino que con ella, teniendo instalados únicamente los paquetes que necesitaba para desarrollar software, y actualizado siempre a la última. Sin embargo también digo sin tapujos que en muchos equipos no tengo narices de instalarlo: hay placas que directamente lo repudian, y buscar los drivers a mano uno a uno requiere un tiempo y una energía que en mi situación actual rara vez tengo.

Imagen de la web de Antergos

Antergos era una distro gallega que resolvía ese problema: proporcionaba un live-CD (¿live-pendrive?) con un instalador llamado Cnchi que te ayudaba a elegir los paquetes necesarios: los drivers compatibles que necesitases para arrancar, la interfaz gráfica que prefirieses y algunos de los programas más típicos para llevarlos instalados (o no) de salida completamente a la carta. En resumen, de manera similar a la primera época de Ubuntu con Debian, hacia que instalar Arch fuese fácil.

Esta última semana el equipo que lo mantiene ha anunciado que van a descontinuar el proyecto, por falta de tiempo. Coincido con ellos en que es mejor descontinuarlo que dar un mal servicio a la comunidad, y sólo puedo agradecerles el esfuerzo que han realizado durante 9 años para hacer la vida más fácil a todos aquellos que querían instalar Arch.

La lastima es que perdemos una capa entre la elitista comunidad de Arch y el usuario corriente, porque seamos sinceros, yo soy informática y tengo un interés por aprender del que el usuario medio carece, y si bien la wiki de Arch Linux me parece una absoluta maravilla, hace falta una base para ser capaz de entenderla. Ojalá mas usuarios tuviesen esa inquietud para poder obtener la capacidad de elegir por si mismos, pero si no los ayudamos, seguirán dejando que Microsoft, Apple y Google lo hagan por ellos. De ahí que la labor de Antergos y Manjaro es encomiable, pues les da una puerta de entrada, y poco a poco pueden ir aprendiendo más hasta tener conocimientos y capacidad crítica.

¡Gracias por todo ya seguir usando GNU/Linux!

Notas sencillas en mi flujo de trabajo

Estuve limpiando mis aplicaciones en dispositivos móviles, por el simple hecho de que me gusta optimizar recursos: tendré mi tarjeta SD exceso de aplicaciones que pueden correr en segundo plano equivale a pérdida de batería, por lo que a más ligero, mejor. Durante mucho tiempo he tenido en mi tableta una suite ofimática en un “por si acaso” por el motivo de que en los viajes breves prefiero llevármela a cargar con el portátil y siempre me ha gustado tener herramientas en caso de contingencia. La realidad es que hace años que no creo un documento en una suite ofimática, por lo que he dado el paso de eliminarlas: a día de hoy casi todo son correos, blogs, slack, confluence… básicamente cualquier sistema basado en HTML que genere documentos debidamente responsivos para leer en cualquier dispositivo, no una emulación del formato de papel A4 que se tenga que desplazar y cuya maqueta se vuelva loca en caso de problema de acceso visual. Así que adiós suite ofimática de Google, la verdad es que nunca me convenciste.

Sin embargo, siempre viene bien poder tomar notas, y como bien sabéis, Google Keep nunca terminó de ser santo de mi devoción: muchos colores ayudan en ocasiones, pero a veces te viene mejor algo en tonos mas apagados. Su maquetación tampoco me agrada, unas veces las notas y fuentes son mas grandes, otras más pequeñas y tampoco se puede ordenar ni buscar a gusto. No negaré que mi tendencia a la descentralización también juega una parte importante en esto, puesto que Google tiene demasiada información sobre nosotros y no tengo ganas de darle mucha más.

Mi primera alternativa para notas fue Boostnote, una aplicación especializada de notas que utilizo continuamente en mi día a día, pero es su uso es muy concreto: notas para desarrolladores. Si bien es genial para el trabajo en sobremesa, en dispositivos móviles ofrece una experiencia bastante mala. Por otro lado allí tengo notas de programación a mansalva, mi cuaderno de notas de consulta personal, que tampoco termino de ver adecuado llevar en mi móvil o tablet. Necesitaba algo más ligero y con sincronización entre dispositivos.

La interfaz de Simplenote formateando Markdown

Así que me decidí a darle una vuelta a Simplenote, la aplicación de Automattic (la gente de WordPress), que además es de código abierto, lo que aumenta mi confianza sobre qué estoy instalando. Es literalmente eso: una aplicación de notas de texto, ni más ni menos, pero con soporte de mi amado Markdown, notación de escritura rápida que hace a diario mi vida mucho más fácil. La interfaz no puede ser más sencilla: una lista con los títulos de las notas y si lo considero oportuno, un poco más de texto. El orden por defecto es el de modificación, pero en cualquier momento lo puedo cambiar al de creación o alfabético, con los extras de poder etiquetarlas, sistema de búsqueda y en caso de que la líe y borre lo que no deba puedo recuperar versiones anteriores de la nota. Además permite compartir notas (publicar) y edición conjunta, lo que es muy apañado. Actualmente es gratuita y carece de publicidad, lo que no voy a negar que me inquieta porque todo tiene un precio, así que eventualmente asumo que eventualmente aparecerá algo porque todo servicio cuesta dinero, pero esta gente siempre ha tenido unas buenas políticas de privacidad y transparencia, por lo que les doy el voto de confianza. El modo oscuro es un gran extra para los que para quienes pasamos demasiado tiempo frente a la pantalla y es multiplataforma de forma nativa en Android, iOS y MacOSX (muy ligera en estas 3), además de estar disponible vía web y con aplicación con Electron sobre Windows y GNU/Linux (lo que si bien es cómodo, resulta algo ridículo al resultar mucho más pesada de lo que debería ser una aplicación de notas de texto).

Como pegas, si bien Markdown puede contener enlaces a imágenes que se renderizan cuando no está en modo edición, esta aplicación carece de almacenamiento de imágenes, que es algo que muchos echan en falta. Obviamente por extensión tampoco tiene dibujo a mano alzada. No son cosas que yo necesite para nada, pero tienen su público.

Como conclusión, Simplenote es una aplicación de notas minimalista, genial de cara a la productividad, y muy ligera. Es mucho mas sencilla y generalista que Boostnote, por lo que su público es más amplio, y tiene el extra de ser de código abierto, otorgando más seguridad. Tiene la opción de poder obtener escribir en Markdown, lo que permite tener un preformateado listo para colocar en cualquier servicio web y publicar en cuanto haga falta.

Actualización a Xubuntu 18.04

Llegó el terrible momento que sucede cada 2 años: la hora de la actualización de todos los equipos de la casa a la siguiente versión de larga duración o LTS. Así que tras armarme de paciencia me dispuse a hacer la primera instalación, que es donde suceden todos los problemas. Os cuento el proceso y los problemas que me encontré, por si pueden ayudaros.

Lo primero fue elegir la distro: Ubuntu ya no es una opción, pues Gnome tiene un consumo abusivo. Lo podría poner en uno de los equipos, pero sería hacer 2 veces la parte de ensayo-error de aplicaciones, lo que me produce una pereza extrema. Así que a conseguir la imagen de la página oficial en 64 bits, y cargarla en un pendrive con Etcher para que funcione no solo en equipos con arranque normal, sino también en los que tienen UEFI.

Una vez instalado vamos con los consolazos de instalación de programas (Ctrl + Alt + T abre la consola rápidamente), que siempre es más rápido que usar un gestor de aplicaciones:

  • Extras restringidos y mis aplicaciones habituales de vídeo, imagen y sonido, gestión de e-books, paquete ofimático (nunca se sabe cuando lo necesitarás) y la implementación libre de Java, ahora que por fin se la reconoce oficialmente.
sudo apt-get install xubuntu-restricted-extras
sudo apt-get install vlc
sudo apt-get install gimp
sudo apt-get install audacious
sudo apt-get install calibre
sudo apt-get install libreoffice
sudo apt-get install openjdk-8-jdk
  • Si tenemos unidad de DVD y queremos ver discos originales tendremos que instalar el Content Scrambling (insertar maldiciones al sistema de regiones y los inútiles sistemas anticopia que solo molestan a los que pagamos el formato legal).
sudo apt-get install libdvd-pkg
  • Después quitamos paquetes que me sobran. Parole es un reproductor que está bien en el sentido de que es ligero, pero prefiero tener un programa que sirva para todos los formatos seguro como es VLC, por lo que me es redundante.
sudo apt-get remove --purge parole
sudo apt-get remove --purge pidgin
  • Cuestiones estéticas: los temas oscuros permiten descansar más la vista, por lo que instalo el tema de escritorio Arc-dark. Una nota: para activarlo hay que ir a “Configuración ->  gestor de ventanas” e indicar Arc-dark para que las líneas de borde sean correctas. Después a “Configuración -> apariencia -> estilo” y marcar de nuevo arc-dark para que todo pase a estar en colores oscuros.
sudo apt-get install arc-theme
  • Personalmente prefiero unos iconos planos que distragan menos, y Papirus es un conjunto bastante atractivo. Una vez instalados se pueden seleccionar en “Configuración -> apariencia -> iconos”.
sudo add-apt-repository ppa:papirus/papirus
sudo apt-get update
sudo apt-get install papirus-icon-theme
  • Los iconos de Libreoffice también son mas agradables en colores planos, y Sifr es un tema bastante agradable. Una vez instalados, en Libreoffice vamos a “Herramientas -> Opciones -> Ver -> Estilo de iconos” e indicamos Sifr-dark para que salgan en blanco sobre negro.
sudo apt-get install libreoffice-style-sifr
    • Un problema raro de esta configuración con Firefox Quantum es que algunas cajas de texto pueden salir en oscuro haciendo que la experiencia de navegación web sea rara, para arreglarlo hacemos lo siguiente:
      • Paso 1: Abrimos Firefox y en la barra de direcciones de Firefox escribimos “about:config”, para ir a la “zona de peligro para manazas”.
      • Paso 2: Hacemos click secundario (en términos generales, click derecho) y creamos un nuevo valor de cadena llamado widget.content.gtk-theme-override.
      • Paso 3: Seleccionar un tema claro, yo recomiendo Arc-Darker, que es la misma estética pero con el contenido de ventanas en blanco, de manera que la estética no se rompe.
      • Paso 4: Reiniciar Firefox, y con eso queda arregla arreglado.
  • Un último problema es que en los programas de música que utilizan midi, este no suele funcionar de salida, por lo que hay que instalar Timidity antes.
sudo apt-get install timidity timidity-interfaces-extra

Con esto queda todo solucionado. Desde ahí ya cada uno instala los programas extra que sean mas adecuados a sus necesidades. ¡A disfrutar!

Las notas para programadores de Boostnote

Entre las herramientas de productividad que solemos usar los programadores son las de tomar notas. En general empleamos de lo mas variopinto, desde las “notas adhesivas” físicas pegadas en el propio monitor de coste de memoria RAM 0 a las virtuales empleando las mas diversas aplicaciones. Unos prefieren las notas de Windows, otros mas serios  tiran de Evernote, los los uusarios de Android tienen un cierto gusto por Google Keep por llevárselas también en el móvil… y aún no me he encontrado con nadie que le preste atención fuera de la empresa al pobre OneNote que Microsoft nos coloca con calzador en Windows 10, pero existir, existe.

Hoy pretendo hablaros de una alternativa de código abierto dentro de este este campo enfocada exclusivamente a programadores: Boostnote. Se trata de una aplicación de notas jóven y en algunos aspectos rudimentaria, pero que hace exactamente lo que necesito: me da un lugar donde guardar mis notas con mi montón de enlaces y múltiples galimatías de código, catalogándolas y proporcionado un estupendo sistema de indexado.

Las notas para programadores de Boostnote

El sistema se basa en 2 tipos de notas: con Markdown o mediante Snippets que pueden agurparse en una entrada. El primer tipo nos permite usar el formato ligero y cómodo de texto que es Markdown, que puede que algunos de los que andais con WordPress lo que algunos consideran “el modo hardocre” o hayais manipulado Wiki, mientras el segundo puede agrupar fragmentos de código formateado y con coloreado. Lo segundo es muy atractivo porque es similar a los gists de Github, pero mas manejable y mejor ordenado para uso personal. Si bien a primera vista el markdown puede parecer poco parecer poco intuitivo, una vez se le coge el punto es un lenguaje extramadamente rápido y cómodo de usar.

Las notas para programadores de Boostnote con mardown

Las principales ventajas que le encuentro son:

  • Facilidad para ordenar el contenido mediante carpetas o etiquetas.
  • Facilidad de búsqueda general en todos los ficheros.
  • Posibilidad de configurarlo con tema oscuro, lo que mis ojos agradecen.
  • Autoformateado de código fuente.
  • La caja de búsqueda nos permite hacer búsquedas dentro del markdown o de los snippets, pero hay que configurarla aparte si estás en Windows 10.
  • Mas de 100 lenguajes disponibles para el coloreado sintáctico de los snippets.

Pero por supuesto no todo es maravilloso: las mayores pegas son:

  • No tiene sincronización propiamente dicha: se puede sincronizar la carpeta de biblioteca dentro de una aplicación de sincronización como Dropbox o Google Drive y con ello puentearlo, pero se podría mejorar.
  • Las aplicaciones móviles aún dejan que desear, y solo hay sincronización parcial con Dropbox.
  • La exportación de snippets tampoco es para echar cohetes.
  • Es simple markdown, el tratamiento de imágenes en las notas no es lo suyo.
  • Es de uso personal, pero hay un proyecto para equipos en proceso llamado 10hz en desarrollo.

En conclusión, estamos ante una aplicación en desarrollo con un público muy concreto. Aunque considero que prácticamente cualquier persona podría hacerse rápidamente con el markdown, y que tanto este lenguaje como el HTML a nivel mas básico es fundamental hoy en día para manejarse mínimamente ante cualquier documento digital responsivo (redimensionable o screen-friendly, que se vea bien en cualquier pantalla ya sea un monitor gigante o un móvil), el factor pereza echa para atrás a una enorme cantida de gente. Yo le estoy dando bastante uso y me está dando buen resultado para el trabajo y proyectos personales, pero aún no es lo suficientemente potente como para poder centrar todas mis notas en este sistema.

Los “snaps” de Ubuntu

Una de las recientes novedades de la versión LTS de Ubuntu ha sido la introducción del sistema de paquetes snap. Así que voy a dedicar unos minutos a hablar del tema por alusión reciente.

¿Ubuntu snappy?

Tradicionalmente, a la hora de instalar solíamos pelearnos con los ficheros .deb (de Debian, la distribución padre de Ubuntu), que tenían como ventaja que instalaban “lo que se necesitaba”. Con esta expresión quiero decir que el paquete traía su código y poco más, las dependencias se instalaban según se necesitasen o no, y esto tenía como ventaja que los paquetes eran ligeros y sólo teníamos una única vez instalados en nuestros discos duros. Por supuesto, el mundo no es siempre tan ideal, y al actualizar paquetes de algunas dependencias la aplicación que instalamos con .deb dejaba de funcionar…

Ahí entra snap, un sistema en el que empaquetamos todo, absolutamente todo lo que la aplicación necesita para ejecutarse, como si se tratase de un bloque individual hermético. si bien tendremos código repetido en nuestras unidades de almacenamiento, podemos garantizar que en todo momento nuestra aplicación funcionará, y además la desinstalación será mas limpia.

Así que cada una tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Hace unos años, una solución como la de snap era difícil de llevar a cabo porque el almacenamiento en sistemas Linux tendía a ser precario. Seamos honestos, la mayoría de las máquinas en las que se suele hacer correr Linux suelen ser equipos con unos años, a los que les alargamos su ciclo de vida al utilizar un sistema operativo en el que consumamos menos recursos. Pero a día de hoy la memoria es barata: tarjetas SD, pendrives, discos duros externo… es muy fácil ampliar y quitarnos el problema, lo que hace que ahora las bases hayan cambiado.

Vamos a lo técnico, que es muy similar al apt-get clásico:

Para instalar con snap desde consola usamos:

sudo snap install <em>package-name

Para actualizar:

sudo snap refresh <em>package-name

Y para eliminar:

sudo snap remove <em>package-name