El regreso de Ubuntu a Gnome

Hace unas semanas, Mark Shuttleworth anunció que el plan de convergencia de Ubuntu ha muerto: adiós a Unity, y a los móviles y tabletas con Ubuntu como tal. Su nuevo enfoque es la nube y el IoT, y en cuanto al escritorio, se vuleve con Gnome.

El regreso de Ubuntu a Gnome
La interfaz de Gnome 3

Por un lado es una noticia fuerte: han sido bastantes años con Unity, que en mi opinión empezó con muy buenas intenciones y a medio camino perdió por completo el rumbo. El regreso a Gnome asusta: Unity nació del rechazo de muchos usuarios a Gnome 3, porque sinceramente pocos entendimos que se supone que pretendían esa gente cuando cambiaron su metáfora de escritorio (yo misma sigo sin tener ni idea), por lo que sería volver al problema original en el “sabor padre”. Siempre tenemos los alternativos, y yo tradicionalmente he abogado por Xubuntu por su bajo consumo de recursos, pero mi impresión es que van a rizar el rizo.

Unity tenía su público, y particularmente la búsqueda en los menús de las aplicaciones con la tecla ALT era estupenda para muchos usuarios, pero el consumo de memoria y el no escuchar en cuestiones de privacidad le pasó una alta factura. Ahora tendremos que ver cómo va la fusión con lo que solía ser Ubuntu Gnome (no tiene sentido mantener el sabor extra) y qué conservan, porque parece que la infame integración con Amazon podría seguir allí, con lo que la mayor pega de la distro se mantendría. La respuesta, a mas tardar, en abril de 2018.

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Las nuevas funcionalidades de Gnome 3.18

Cuando empecé a hacer mis primeros pinitos con Linux, Gnome era mi elección de interfaz gráfica, rápida, práctica y fiable. Luego no tengo muy claro en qué estaban pensando los responsables del proyecto cuando sacaron Gnome 3, pero la desbandada fue total. Aprovechando mis vacaciones y dando un paseo por los distintos “sabores de Ubuntu”, aproveché para darle una nueva oportunidad, solo por los viejos tiempos.

Lo primero que he de decir de Gnome 3.18, versión que viene empaquetada con Ubuntu Gnome  16.04, es que ha mejorado bastante en cuanto  consumo de recursos: está casi a la misma altura XFCE (que es la que viene en Xubuntu) en cuanto consumo de recursos, lo que es toda una mejora… pero por desgracia su estabilidad deja bastante que desear. No se cuántas veces he tenido que pulsar la super-tecla (la que muchos llaman la “tecla de Window”) y aporrear el ratón sobre el menú de actividades hasta que decidiese responder cuando tenía 4 ventanas abiertas.

¿Lo bueno de la interfaz? Extensiones. ¿Qué echas en falta los botones de maximizar y minimizar? Pues te los traen de vuelta. ¿Que prefieres un dock (barra con aplicaciones) a un dash (menú desplegable con aplicaciones que se come toda la pantalla)? Pues también tenemos de eso. ¿Mejor un grid que una lista de áreas de trabajo? Otra extensión al canto. Y luego configurarle los atajos de teclado para poder manejarse a velocidad de vértigo siempre que el dash no se quede pillado. Al final queda aparente, pero reconozcamos que esto es lo mismo que echa para atrás a muchos respecto al uso de KDE: pura pereza a la hora de montarse el entorno para que resulte realmente cómodo.

Las nuevas funcionalidades de Gnome 3.18

Si bien el rendimiento del dash ha dejado bastante que desear, donde sí que están acertando los chicos de Gnome es en el enfoque que le están dando a sus aplicaciones. Mientras el Ubuntu mas genérico con Unity está obsesionado con la convergencia de dispositivos (que yo aún sigo sin ver llegar), aquí se están centrando en darnos aplicaciones y funcionalidades útiles. El calendario por ejemplo se puede sincronizar con los calendarios de Gmail y Outlook, y el sistema de ficheros (el viejo amigo Nautilus) se puede conectar con Google Drive (esa aplicación de Google que inexplicablemente nunca llega a Linux), permitiendo subir y bajar ficheros como si se tratase de una carpeta mas a través de la API de esa webapp. No es perfecto, pero es de lo mejorcito que he visto en ese sentido. Lo mismo pasa con la aplicación de Fotos, que se integra bastante bien con servicios remotos como Google Photos. Hay una aplicación llamada ToDo para manejar listas de tareas simples, pero aún está  en pañales.

A nivel de programación, Gnome Builder un IDE para desarrollar bastante encantador para hacer unos pinitos integrados en la interfaz en uso, con funciones de autocompletado y revisión en C, C++, Python y Vala para los plugins.

Otra cosa muy buena son las actualizaciones de Firmware desde el sistema operativo. Desde que UEFI nos está dando todo tipo de problemas a los usuarios de Linux, es genial que el propio sistema operativo se pelee con él para poder actualizarse, quitándonos unos cuantos quebraderos de cabeza. Y el detalle de la actualización de Wayland para el touchpad multitáctil también es un detallazo.

Mi conclusión es que Gnome 3.18 ha mejorado bastante, pero no es lo suficientemente estable todavía para poder darle caña como es debido. He tenido una experiencia mas positiva que con Mate, pero también ha requerido bastante rato de personalización de la interfaz para poder hacer un uso adecuado de la misma. No me lo planteo como primera interfaz ahora mismo, pero si solucionan los cuelgues del dash, quizás para el 18.04 logren recuperarme como usuaria.

Programando en Vala (y por qué es interesante)

Siempre me ha interesado programar cosas para Linux usando GTK, que es una de las librerías para generar los entornos gráficos. Por desgracia, siempre me hechó para atrás el hecho de que su desarrollo vaya muy ligado a C (que es de bajo nivel) y Mono, que es la implementación libre de .NET y contiene orientación a objetos. Por desgracia, el uso de Mono significa usar la API de Microsoft .NET, lo que expone a entrar en guerra de patentes con el gigante, cosa que no me agradaba especialmente. Bastante está gorroneando ya de Android para que siga aprovechándose de mas tecnología opensource.

Programando en Vala (y por qué es interesante)
El logotipo de GNOME, que mantiene GTK

Vala ha resultado una alternativa muy agradable, puesto que usando una sintaxis similar a la de Java compila ficheros de C sin tener que pasar por todo el lío de punteros propio de los lenguajes de bajo nivel.

class Demo.HelloWorld : GLib.Object {
    public static int main(string[] args) {
        stdout.printf("Hello, World\n");
        return 0;
    }
}

Jürg Billeter y Raffaele Sandrini están haciendo un gran trabajo para facilitarnos la gestión de recursos, y espero que su proyecto tenga mucho éxito. De entrada, ElementaryOS ya lo ha adoptado para desarrollar las aplicaciones de su entorno, y el buen resultado salta a la vista.