Microsoft compra GitHub y se rompe el equilibrio

Tras varios días de rumores, GitHub comunicó el día 4 que habían sido adquiridos por Microsoft. Para quien no lo sepa, GitHub se puede describir principalmente como un servicio de respositorios para almacenar código en el que diferentes desarrolladores trabajar de forma simultánea en él mediante un control de versiones. Pero su valor real es principalmente una gran comunidad de desarrolladores, principalmente de software libre y de código abierto, intercambiando ideas, ofreciendo sugerencias y mejorando el código entre todos. Se trataba de un espacio neutro con no solo proyectos de desarrolladores individuales o pequeñas compañías, sino que 4 de los 5 gigantes estaban allí: Microsoft, Apple, Google y Facebook. Al colocarse uno por encima del resto, el equilibrio está roto y pase lo que pase ya nada será lo mismo.

El cartel conmemorativo de GitHub

Lo que sí podemos asegurar es que el movimiento de Microsoft tiene sentido por varios motivos:

  1. “Estrategia de nube”: Microsoft ha dejado de lado Windows como proyecto estrella para centrarse en la nube con Azure. GitHub es (o al menos el día 4 era) el repositorio mas grande del mundo, por lo que es goloso tenerlo en sus servidores.
  2. “Developers, developers, developers”: Microsoft tiene escasez de desarrolladores para su ecosistema. Es algo que se nota en sus aplicaciones de Windows 10, donde la dejadez es espectacular y en su mayoría se trata de las aplicaciones web progresivas en una ventana de Microsoft Edge que ni siquiera se integran debidamente en el sistema de notificaciones del sistema. Hay una clara expectativa de conseguir atraer desarrolladores hacia sus herramientas.
  3. “Microsoft ama el código abierto”: Satya Nadella está repitiendo ese mantra una y otra vez, y haciendo serio esfuerzo por hacernos ver que “Microsoft ha cambiado”. Ahora hay herramientas de .NET o Typescrypt a las que podemos acceder de manera gratuita, y Visual Studio Code es de código abierto.

Reconozco que ante las noticias el fin de semana yo me quedé, como supongo que les pasó a muchos, petrificada. ¿Cuál es mi opinión personal? Pues que yo no confío en Microsoft.

  • Microsoft se ha esforzado durante mucho tiempo en ganarse la antipatía de la comunidad de software libre, con su anterior CEO llamándola “un cáncer”. En el pasado ha atacado agresivamente a los sistemas Linux y en el presente sigue usando patentes para sacarle dinero a los fabricantes de dispositivos Android, cosa que no parece que vaya a parar. Con su nuevo CEO ha habido un cambio y ha comenzado a abrazar Linux, pero sinceramente si quieren ser competitivos en la nube, va a tener que jugar con las reglas de OpenSource, que le lleva años de ventaja, por haberse perdido ese tren con su dirección anterior.
  • El haber hecho buena parte de sus herramientasde código abierto también viene de la mano de intentar recuperar a los desarrolladores en formación. Yo pertenezco a una generación que cuando empezó la carrera Visual Studio 6.0 era el IDE de facto en la universidad, pero Microsoft se volvió codicioso y subió el coste de las licencias a la universidad, por lo que todo el temario de repente cambió a Java y para el C mas duro a nivel de drivers, para lo que utilizamos KDevelop. Esta situación alienó a Microsoft durante todo el resto de lo que duraron mis estudios. La situación de abrir Visual Studio Code la veo como un intento de enmendar esa situación porque la generación de desarrolladores a la que pertenezco prescinde directamente de sus herramientas.
  • Temo por Atom, mi herramienta preferida para trabajar con Javascript y PHP. Era de GitHub, pero con la adquisición la veo relegada al ostracismo por su compañía padre, aunque siendo de código abierto siempre se puede hacer un fork y que la desarrolle la comunidad. Estoy convencida de que todos los recursos que GitHub empleaba en ella ahora irán a Visual Studio Code.
  • Recuerdo Skype (que después pasó con el legal interceptor, una época de anuncios de video cortando las videollamadas y anuncios por todas partes), Nokia (ese Lumia que no había manera de vender), Wunderlist (la cerraron), Linkedin (que ellos reordenaron y ahora es una fuente de mensajes de recruiters en lugar de ofrecer networking de calidad)… y Minecraft no era santo de mi devoción con la cantidad de memoria que comía, pero la versión reescrita de Microsoft, aunque mas rápida, es exclusiva para Windows 10. La versión interoperable Java sigue viva para el resto, pero con un desarrollo mucho mas deficiente. Mi esperanza ante el deterioro de GitHub y otra “triple E” por cuestiones púramente históricas es baja. Recordad que el core de GitHub no es de código abierto, por lo que no está protegida contra la “E de extinción”.
  • Sufro Windows 10 desde hace casualmente 10 meses, y su fiabilidad ha demostrado ser la mas escasa de todos los Windows que he tocado debido a sus actualizaciones forzadas: cada vez que llega una es una ruleta rusa que puede acabar con tener que reinstalar el sistema operativo, y además cada iteración instala lo que le da la gana cuando le da la gana (no importa lo que estés haciendo, lo hace y te fastidias) cambiando las opciones de privacidad (con telemetría y lo peor, anuncios, cuando he pagado por el sistema operativo) a su gusto, lo que requiere un tiempo por mi parte teniendo que reajustar todo el equipo. Esto hace que prefiera desarrollar en mi viejo equipo con un Linux sólido a intentarlo siquiera en esa pesadilla que es Windows 10. Será el número 1 en juegos, pero es porque para jugar a muchos títulos no tenemos otra alternativa.

Así que por todos esos contras, he migrado todos mis repositorios de GitHub, donde tenía mi código público, a Gitlab, donde tenía algún desarrollo en repositorio privado. El hecho que proyectos como Gnome o GIMP estén allí me dá confianza de que será un buen lugar neutro. Yo en particular no me siento traicionada por GitHub, pues nunca me generaron una expectativa contraria a Microsoft, pero en ese movimiento de “adquisión de una comunidad de desarrolladores a golpe de talonario” no van a contar conmigo. Para ganarse a los desarrolladores hay que ganarse su simpatía, y van a necesitar un cambio de actitud, ética y estabilidad de sus sistema mucho mayor si esperan que me acerque a ellos de buen grado.

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Desencadenando el GitKraken

En el pasado he hablado de Git para gestionar las versiones del código, pero hoy voy a volver al tema para hablar del cliente que estoy usando de forma regular: GitKraken. La interfaz gráfica de la casa siempre dejó que desear y he paseado por unas cuantas, habiendo estado durante mucho tiempo con SmartGit, pero recientemente me dió por probar esta no solo porque había leído buenas referencias, sino porque también me hizo gracia el nombre.

Desencadenando el GitKraken

Las ventajas de usar un cliente gráfico son obvias (aunque obviamente la línea de comandos consume menos recursos y una vez se tiene el vicio es rapidísima):

  • es mas fácil de usar, pues no hay que memorizar comandos, además de que ver el resultado en una imagen es mas sencillo de procesar, pues “una imagen vale mas que 1000 palabras”.
  • la posibilidad de condensar procesos en un par de clicks, ahorrándose muchas líneas complicadas.
  • la posibilidad de tener cómodamente almacenadas las credenciales.

Cada uno tiene sus gustos, pero para mí este cliente supera a SourceTree (que es el referente clásico) por su claridad de visualización de las ramas, lo que lo pone a la cabeza de todos los que usado hasta ahora en este terreno… y además es multiplataforma, asi que funcionalmente hay poco mas que se pueda pedir… La única lástima es que aunque su base sea de código abierto, no comparte esa filosofía.