Desencadenando el GitKraken

En el pasado he hablado de Git para gestionar las versiones del código, pero hoy voy a volver al tema para hablar del cliente que estoy usando de forma regular: GitKraken. La interfaz gráfica de la casa siempre dejó que desear y he paseado por unas cuantas, habiendo estado durante mucho tiempo con SmartGit, pero recientemente me dió por probar esta no solo porque había leído buenas referencias, sino porque también me hizo gracia el nombre.

Desencadenando el GitKraken

Las ventajas de usar un cliente gráfico son obvias (aunque obviamente la línea de comandos consume menos recursos y una vez se tiene el vicio es rapidísima):

  • es mas fácil de usar, pues no hay que memorizar comandos, además de que ver el resultado en una imagen es mas sencillo de procesar, pues “una imagen vale mas que 1000 palabras”.
  • la posibilidad de condensar procesos en un par de clicks, ahorrándose muchas líneas complicadas.
  • la posibilidad de tener cómodamente almacenadas las credenciales.

Cada uno tiene sus gustos, pero para mí este cliente supera a SourceTree (que es el referente clásico) por su claridad de visualización de las ramas, lo que lo pone a la cabeza de todos los que usado hasta ahora en este terreno… y además es multiplataforma, asi que funcionalmente hay poco mas que se pueda pedir… La única lástima es que aunque su base sea de código abierto, no comparte esa filosofía.

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Gist, o los snippets rápidos de GitHub

GitHub es una de las plataformas de referencia para compartir código online. Habitualmente cuando trabajamos con control de versiones solemos toparnos con Git o SVN, realizando subidas o “commits” en nuestros proyectos. Sin embargo, hay ocasiones en las que solo queremos compartir un peuqeño trozo de código, o snippet, de una funcionalidad con un compañero, y todo esto del repositorio nos queda grande… y allí es donde entra Gist.

Gist, o los snippets rápidos de GitHub

Gist nos permite dejar ya sea o bien código, o bien notas, de una manera similar a lo que suele hacer pastebin, pero con control de versiones, y ahorrándonos todo el atrezzo habitual del repositorio Git. De esta manera no tengo que instalarme un cliente de Git, sino que puedo ir “a lo bestia” desde el cliente web, lo que es estupendo cuando hablamos de tocar únicamente un fichero con un pedazo de código que no tiene ni por qué ser plenamente funcional. Además algunos editores como SublimeText se integran también directamente con este sistema, al iual que plataformas de blogging, como WordPress o Medium. Si bien se pueden crear Gists de forma anónima, también se pueden asociar a cuentas de Github para tenerlos de forma pública o privada.

¿Y cómo quedan? Pues tal que así, lo que se ve de lujo para compartir desde plataformas mas amigables a la comunidad menos técnica.

Atom como alternativa de editor de código

Una de las herramientas mas básicas en el ordenador de un programador es un software de edición de código. A nivel más básico en Windows se suele tirar Notepad++ (porque seamos sinceros, el bloc de notas y el wordpad apestan), y en sistemas Linux basados en Gnome se suele tirar de gEdit, que tiene su coloreado sintáctico pero también va cortito.

Atom como alternativa de editor de código

En general, Sublime Text suele ser de lo mejor en el mercado, pero como siempre, intento encontrar una alternativa de software libre y que esté para para cualquier sistema operativo de sobremesa, y en este caso lo mejor con lo que he dado hasta la fecha es Atom. En principio es muy parecido a Sublime, hasta tiene los paneles laterales con explorador de ficheros de proyecto y el minimapa, pero tiene 2 grandes ventajas competitivas.

La primera es el uso de plugins, de manera que se puede expandir al gusto, o eliminar los componentes que no necesitamos para optimizar el consumo de recursos y espacio. Así puedes tener diversos sistemas de revisión de sintaxis y autompletado para los distintos lenguajes a usar, el típico selector de colores si vas a hacer diseño web, diversos auto-formateadores para que nos quede el texto bonito sin tener que ir contando espacios, una terminal integrada para poder compilar

La segunda, al estar hecho por los chicos de GitHub, es su sistema de control de versiones, que va muy fino en Git, que para algo es marca de la casa.

La pega es que al estar basado en Chromium, se toma su tiempo para cargar, y el extra friki: el power mode que podéis ver en gif abajo.

Limpieza de primavera 2015 de Google: cierra Google Code

Como todas las primaveras, llega el temido momento de ver qué va a cerrar Google este año, y la nueva víctima es Google Code. ¿El motivo? El típico abandono del proyecto, y al popularidad ganada por GitHub y Bitbucket.

Limpieza de primavera 2015 de Google: cierra Google Code

Supongo que lo primero es explicar que es Git para quien no esté puesto en el tema. Git es un software de control de versiones, creado por Linus Torvalds (ese señor que es famoso por ser el creador del kernel o núcleo de software libre Linux, ¿ya os suena mas?). Cuando Linux comenzó a trabajar de forma colaborativa, recibía por correo los cambios de los demás desarrolladores, y debía integrarlos manualmente. Conforme la comunidad crecía, esto se fue volviendo insostenible, de forma que después de darle vueltas al tema, comenzó a crear un sistema que le ayudase con este cometido. Este sistema recibía los nuevos ficheros de código, detectaba los cambios, y los actualizaba, generando “nuevas versiones”. si algo iba mal, siempre se podía volver a versiones anteriores, o empezar a desarrollar nuevos proyectos basados en los anteriores (llamados branches o  ramas), que bien podían diversificarse o juntarse de nuevo en algún punto (merge o unirse). La cuestión fue dónde se almacenaba ese código, al que todo el mundo podía aportar.

Una de esas posibilidades era Google Code, que era bastante popular. Con todas las aplicaciones que tiene Google, parecía un buen lugar, con bastantes prestaciones, hasta que comenzó a dejarlo abandonado una vez mas. Si comparamos su situación con Github, su mas fiero competidor ahora mismo, la migración de sus usuarios es normal. Solo hay que mirar la facilidad de uso y la interfaz bien diseñadas y adaptativa a cualquier dispositivo de Github, sus aplicaciones para dispositivos móviles, o sus capacidades sociales frente al aspecto pre-moviles de Google Code.

A estas alturas empieza a preocuparme la posición de Google respecto a la gestión de contenidos: primero Google Reader, después Feedburner, ahora Google Code, Blogger en la cuerda floja desde hace años… por no hablar de la inexistencia de una aplicación nativa de Google Drive para Linux desde luego cada vez confío menos en ellos para gestionar mis contenidos.