Gab pretende utilizar el código de Mastodon

Supongo que la mayoría de los que me leéis ni conocéis la existencia de Gab: se trata de una red social a imagen de Twitter con ideales de extrema derecha, supremacistas, antisemitas, y homófobos: cuando la empresa del pájaro expulsa a alguien bajo esos términos, por definición se muda allí. A mí personalmente siempre me ha hecho gracia que el código de su sistema se llame HYDRA, pues me hace pensar en los malos del Capítan América diciendo “Hail Hydra” y la asociación no me puede parecer más adecuada.

Dejando los ideales políticos, simpatías y antipatías aparte, la semana pasada publicaron la noticia en Twitter y como cabe esperar, esta hizo eco en Mastodon:

Toot de Eugen comentando la noticia de que Gab utilizará el código de Mastodon

Rob Colbert: Esto va a ser ser un “hard fork” y fue decidido en base a completitud de funcionalidades. Nuestra meta es una transición desde esta base de código pronto hacia HYDRA. Básicamente, una pequeña parte de Mastodon está escrita en Node.js y una gran parte en Ruby On Rails en Postgres. Como que eso no nos emociona. Así que vamos a hacer una  transición de manera relajada durante los próximos meses (quizás hasta un año) para tener el 100% en Node.js y posiblemente un diferente tipo de tier.El primer movimiento es acabar con todo ese dolor ahora. No puedo esperar a hacer videos y explicarlo.

Aclaraciones sobre el tweet del CTO de Gab:

  • Hacer un “hard fork” significa que van a clonar el repositorio de Mastodon en el estado actual, y separarse por completo de él para hacer sus propios desarrollos sin mirar atrás. Mastodon es software libre, pueden hacerlo legalmente siempre que mantengan la licencia (es decir, su codigo debe ser también libre).
  • Reescribirlo entero en NodeJS supongo que es una cuestión de modas: hace unos años Ruby era el niño bonito de los programadores y ahora lo es NodeJS. Como alguien que programa NodeJS puedo decir que es útil para hacer ciertas acciones rápidas, pero aunque responde bien mediante Promises es un sistema con un único hilo, luego para una carga de procesamiento grande es un absoluto desastre. Ellos verán.
  • Este movimiento tiene sentido porque al colarse en el Fediverso, podrían utilizar las Apps ya existentes para él en lugar de la suya propia que ha sido retirada de la App Store por incitar al odio. Si bien el código es agnóstico, lo que se respira en ese sitio infringe las reglas de Apple, así que también fue eliminada.

Eugen: Así que Gab ha decido que su propio código en el que gastaron $5M del dinero de sus inversores para desarrolar is tan insalvablemente malo que van a usar en su lugar el código de Mastodon, con el bono añadido de aprovecharse de nuestras apps (con las aplicaciones de Gab apps siendo eliminadas de las tiendas de Apps). Esto es un primer aviso para los compañeros administradores para estar alerta y bloquear sus dominios en cuanto los veamos, cuando/si aparecen (no está confirmado si pretenden federar), y a los desarrolladores de las Apps para considerar si deben bloquear los dominios de Gab si fuese necesario.

Del comentario de Eugen “Gargron”, creador de Mastodon:

  • Si Gab no libera el código derivado de su fork, podrían emprender el acciones legales contra ellos.
  • Gargron está en su derecho como administrador de su instancia (mastodon.social) a bloquearlos si violan sus términos y condiciones.
  • Es natural que intente avisar al resto de los administradores de lo que se avecina en caso de que federen, puesto que él mantiene el directorio de instancias joinmastodon cuyas condiciones de admisión similares (no se permite discurso de odio).
  • Muchas instancias se crearon con la intención de proveer un lugar seguro e inclusivo, y obviamente el contenido procedente de Gab dista mucho de ese ideal, de ahí que probablemente el uso de herramientas de moderación esté al orden del día si federan.
  • El tema de bloqueo de las aplicaciones a nivel de código del Fediverso a los dominios de Gab me parece espinoso, pero os lo planteo de otra forma: si por ejemplo Amaroq (cliente de Mastodon de iOS) o Tusky (cliente de Android) se utilizasen para conectarse a esa Gab, ambas podrían sufrir el mismo destino que la aplicación oficial de Gab, y no creo que sea una buena perspectiva para sus desarrolladores. El código seguirá siendo libre y los ingenieros de Gab seguirán pudiendo hacer otro “hard fork” y quitarle esas líneas de bloqueo publicándola bajo otro nombre. Así, si la tiran, al menos no afectaría a las originales. No voy a decir que me agrade que piquen bloqueo de dominio en el código, pero lo comprendo como defensa propia.

Personalmente creo acabarán como CounterSocial, una red social con la base de código de Mastodon que es un silo de americanos con tendencia más de izquierdas con bastantes prejuicios contra los rusos y musulmanes. Ni un extremo ni el otro suelen ser bienvenidos en ninguna plataforma si traen conflicto, abuso y poca educación. Eso sí, todos ellos son libres de tener sus propios sitios aislados si encuentran un proveedor que los quiera mantener.

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Despedida de Antergos

Siempre que me han preguntado cuál ha sido mi mejor experiencia a nivel de uso diario de una distribución de GNU/Linux, he respondido que fue hace bastantes años con Arch. Aquel equipo nunca fue más fino que con ella, teniendo instalados únicamente los paquetes que necesitaba para desarrollar software, y actualizado siempre a la última. Sin embargo también digo sin tapujos que en muchos equipos no tengo narices de instalarlo: hay placas que directamente lo repudian, y buscar los drivers a mano uno a uno requiere un tiempo y una energía que en mi situación actual rara vez tengo.

Imagen de la web de Antergos

Antergos era una distro gallega que resolvía ese problema: proporcionaba un live-CD (¿live-pendrive?) con un instalador llamado Cnchi que te ayudaba a elegir los paquetes necesarios: los drivers compatibles que necesitases para arrancar, la interfaz gráfica que prefirieses y algunos de los programas más típicos para llevarlos instalados (o no) de salida completamente a la carta. En resumen, de manera similar a la primera época de Ubuntu con Debian, hacia que instalar Arch fuese fácil.

Esta última semana el equipo que lo mantiene ha anunciado que van a descontinuar el proyecto, por falta de tiempo. Coincido con ellos en que es mejor descontinuarlo que dar un mal servicio a la comunidad, y sólo puedo agradecerles el esfuerzo que han realizado durante 9 años para hacer la vida más fácil a todos aquellos que querían instalar Arch.

La lastima es que perdemos una capa entre la elitista comunidad de Arch y el usuario corriente, porque seamos sinceros, yo soy informática y tengo un interés por aprender del que el usuario medio carece, y si bien la wiki de Arch Linux me parece una absoluta maravilla, hace falta una base para ser capaz de entenderla. Ojalá mas usuarios tuviesen esa inquietud para poder obtener la capacidad de elegir por si mismos, pero si no los ayudamos, seguirán dejando que Microsoft, Apple y Google lo hagan por ellos. De ahí que la labor de Antergos y Manjaro es encomiable, pues les da una puerta de entrada, y poco a poco pueden ir aprendiendo más hasta tener conocimientos y capacidad crítica.

¡Gracias por todo ya seguir usando GNU/Linux!

Sobre los efectos de la orden ejecutiva de Trump vetando a Huawei

Hace un par de días que salió la noticia del veto comercial de Estados Unidos a Huawei, y estoy viendo bastante confusión al respecto del tema. Los titulares se están centrando en el tema de los móviles Android y hay razones para ello, pues es la segunda marca más vendida en España, después de Samsung, pero eso no es ni mucho menos lo más preocupante. Voy a intentar responder aquí las dudas típicas que he ido recibiendo.

Varios terminales Huawei P-20

– ¿Mi móvil va a dejar de funcionar próximamente?
Nada tan catastrofista, lo que pasará es que los nuevos dispositivos que fabriquen desde ahora no tendrán acceso a la parte privativa de Android. Lo que se perderán serán las actualizaciones de sistema operativo por parte de Google: tendrá que hacerlas la propia Huawei, lo que ya de por sí es normal, sólo tendrá que ponerle un poco más cariño de lo normal para suplir las partes privativas.

– ¿Mi terminal será inseguro?
Solo cuando el soporte a tu actual sistema operativo termine, y para eso probablemente quedan años.

– ¿Entonces cuando se actualice el sistema operativo de mi móvil Huawei perderé el acceso a Google Play?
La respuesta breve es sí siempre que no se revierta esta situación. Pero hay otras alternativas para obtener software de Android. Por ejemplo F-droid permite obtener aplicaciones de software libre. Instala otra fuente de software y problema resuelto.

– ¿Entonces cuando pase eso me quedaré sin WhatsApp?
Si bien opino que dejar de usar esa aplicación es algo positivo, su paquete apk se puede bajar desde su página oficial, e instalarse manualmente. Es menos conveniente pero seguirás pudiendo actualizarte y usarlo. Igual esta es la oportunidad perfecta para considerar pasarte a Telegram, Wire, Signal o Riot alejándote de Facebook.

– ¿Y sin Google Chrome? ¿Y Gmail?
Las oficiales si. Chrome se basa en Chromium, por lo que puedes instalar navegadores similares, con el extra de que Google no estará sirviéndote publicidad ni recopilando datos de tu navegación. A día de hoy Opera, Vivaldi, Brave y Microsoft Edge tienen debajo Chromium. Yo siempre seguiré recomendando Firefox al ser la opción más ética, pero cada uno es libre de elegir. Sobre Gmail se perderá el cliente de correo, pero no el acceso al propio servidor de correo de Gmail, por lo que con instalarse un cliente de correo alternativo queda resuelto. ¡Igual hasta ves menos auncios!
De paso os recuerdo que la unión Europea entre las múltiples sentencias contra Google hizo que se separase la parte privativa de Android para “que los fabricantes y consumidores pudiesen elegir entre una gama más amplia”. Parece que cuando esto tenga efecto Huawei estará a la cabeza con Android “sin paquete Google” por esta necesidad.

– ¿Después de esto va Xiaomi?
Lo dudo. El tema de esta guerra comercial es por las patentes de 5G: la mayoría están en posesión Huawei, y además las empresas de Estados Unidos van muy por detrás de ellos. Trump ha mencionado en más de una ocasión que considera el despliegue de esa tecnología un recurso estratégico prioritario, y su administración lleva años acusándolos de espionaje, cosa que hasta la fecha no se ha conseguido demostrar (pero mira por dónde, si que se ha demostrado que los servicios americanos espiaban los terminales). Ha estado intentando influenciar a los países aliados para que eviten que consuman productos suyos, y ahora ha pasado a una vía mucho más ofensiva. Xiaomi no está en esta competición, así que en mi opinión está fuera de peligro.

– Dices que eso no es lo peor, ¿qué nos estamos perdiendo?
Huawei también fabrica ordenadores portátiles con Windows, y Microsoft aún no ha dicho si les cortará las actualizaciones de sistema operativo. Teniendo en cuenta que se ha detectado otro fallo de seguridad muy grave por parte del hardware Intel (por referencia, Zombiload) las actualizaciones para mitigarlo ahora mismo son fundamentales, pero a diferencia de Android Windows es 100% privativo, por lo que los ingenieros de esa empresa no pueden generar la actualización necesaria. Eso sí que es un buen problema.

– ¿Quien sale más perjudicado?
Antes que nadie, los usuarios europeos. China es su propio mundo, y allí la mayor parte de las aplicaciones que usamos nosotros están prohibidas en una actitud proteccionista hacia las locales, que de paso están en manos de su gobierno que es el Gran Hermano en persona.
A continuación las empresas americanas, que van a perder muchos ingresos. Pensad en todos los ingresos de publicidad que no va a conseguir Google por el uso de sus productos desde terminales de Huawei. En general lo que debería pasar sería que las aplicaciones deberán distribuirse en otras fuentes de software más allá de Google Play. Huawei tendrá un pequeño bache por el corte de acceso a componentes: procesadores y tarjetas gráficas de Intel, Qualcomm, Nvidia, AMD… pero es una oportunidad para empujar el desarrollo de sus propios procesadores, los Kirin. Tiene ingenieros con mucho talento y están invirtiendo mucho en ellos para que los propios ingenieros sean la cara de la compañía, no unos tipos de ventas. Desde luego si esta es su estrategia Estados Unidos cada vez será más irrelevante en lo tecnológico.

– Ahora me siento inseguro a la hora de comprar un móvil…
Esta situación es algo que va a llevar a los usuarios a pararse a reflexionar sobre el oligopolio actual en el mundo de los móviles: tenemos 2 opciones: Android de Google o iOS de Apple, el resto de los jugadores son prácticamente irrelevantes. Quizás sería hora de que la Comunidad Económica Europea se plantease invertir en los proyectos alternativos, en lugar de intentar parchear mediante multas alegremente. Yo le tengo echado el ojo de cara a futuro (mientras mis dispositivos funcionan no se renuevan) al proyecto Librem5. A ver si tiene más suerte que Ubuntu Phone y logramos tener terminales con un sistema operativo libre.

Nioh: el “Sengoku Souls”

Dark Souls es una franquicia que se puede considerar un hito en la historia de los videojuegos, un título con reconocimiento global y gran base de jugadores que ha marcado un antes y un después gracias a si estética oscura con reminiscencias del manga Berserk y su dificultad elevada. Yo soy una gran fan del poco conocido Blade the Edge of Darkness, al que ahora llaman “el proto-dark souls” y que a día de hoy sigo considerando uno de los mejores juegos que he jugado en mi vida por su física, y eso implicaría que tocar esa franquicia habría sido la evolución natural para mí. Desgraciadamente, la gran obra de From Software comparte con Deadly Premonition el status de “el peor port a PC jamás hecho”, por lo que ni me planteo comprarlo hasta que el estudio lo arregle. Soy consciente de que hay una serie de mods de la comunidad que solucionan el problema, pero para eso preferiría pagar a la comunidad que arregló el desastre en lugar de al estudio, quien hace caja, que realizó tal chapuza. En consecuencia prefiero darle mi dinero a otro estudio que sí ha sido capaz de trasladar correctamente su juego a otra plataforma, y por eso, en esta generación, el juego de acción oscuro y complicado para mí ha sido Nioh.

Nioh es una curiosa mezcla de elementos que funciona bien: el estudio responsable de Ninja Gaiden, que es un título de acción de controles muy precisos, se lanza a crear un pseudo-onimusha difícil pero justo: los personajes tienen una barra de ki, similar a la de fatiga del Blade, y cuando a uno de ellos se le agota se puede preparar para ser masacrado, ya se trate del tuyo o del de tu rival. En consecuencia, el combate puede ser muy calculado y estratégico, pudiendo acabarse con un rival en un único ataque, siendo su fluidez el elemento más pulido del producto. A esto le sumamos la complejidad de las diferentes posturas de combate que podemos alternar (rápida, equilibrada y poderosa) junto a las armas, armaduras, movimientos, ninjutsu, magia omnyo y sistema de combate sin armas, lo que nos proporciona uno de los sistemas de batalla más ricos y detallados que me he encontrado, haciendo de la acción una coreografía digna de verse. Los enemigos puedes ser más o menos difíciles pero siempre se ajustan a una serie de reglas físicas correctas con un sistema de colisiones bien definido, por lo que ni tu arma ni la de tu rival atravesará paredes sólidas (o al menos no destruibles) evitando la sensación tramposa de otros juegos.

Varios de los protagonistas de Nioh tras una batalla

En cuanto al argumento se trata de un maravilloso caos pseudohistórico con el espectáculo propio de una película de acción. Si pretendías una buena recreación del siglo XVII japonés vas listo, pero si buscas diversión y efectos especiales no decepciona. Tenemos al gobierno de la Reina Isabel I de Inglaterra conspirando con Nobunaga para obtener un material llamado “amrita” que, para simplificar el tema, hace magia demoniaca. Nobunaga es uno de los villanos demoníacos y operísticos de Japón por excelencia, pero tiene algunas frases históricas de antología que lo ponen fácil para darle ese papel (“¡matad a los hombres, a las mujeres, a los niños, a los perros, a los gatos, a las ratas y a las cucarachas!”), y en este caso gracias al envío a Inglaterra provocan la tormenta se deshace de “la armada invencible española”. Pero claro, eso tan antinatural levanta sospechas y hace que un héroe inglés intente detener esta alianza siniestra, lo que llevará al tal William a realizar un viaje al Japón del periodo Sengoku en una larga través en barco, durante la cual aprenderá kenjutsu a través de un manuscrito (hagamos acto de fe). Esto desemboca en una aventura que cubre desde la batalla de Sekigahara hasta el final del clan Toyotomi en los DLCs, cerrando la trama pero dejando la puerta abierta para futuras entregas. Y yo no lo negaré, me troncharía de risa viendo a un Felipe II en un crossover japonés de la leyenda negra de la historia de España con la japonesa de Nobunaga.

Bromas aparte, si habéis jugado al Sengoku Mushou o Samurai Warriors, estaréis al día con los eventos militares de esa época y veréis con facilidad quién es quién, por lo que seguro que os entretiene. Si no, probablemente os resultará árido por ser muchos personajes, muchos eventos y muchas relaciones de clanes complicadas de recordar sucediendo a gran velocidad.

La acción se divide en misiones no muy largas y rejugables en entornos detallados, de manera que la penalización de “almas” que pierdes cada vez que te matan no se siente muy dura de cara a subir de nivel, evitando las situaciones de atasco infinito. También hay fases de duelo o dojo donde superar retos con maestros o héroes del período, que sirven tanto de tutorial como para obtención de mejoras, aportando secciones luminosas y más sociales en contraste con la soledad y tensión característica de este género de juegos. Y por supuesto, siendo un juego que tira del folklore japonés, no puede faltar un puñado de “monstruos molones”: demonios, espíritus, hechiceros y bestias míticas que nos ayudarán u obstaculizaran el camino. Su variedad no es especialmente grande, pero su diseño cuidado es uno de los mayores atractivos de este juego.

La música, que solo aparece en momentos puntuales para permitir que nos centremos en la acción y tener (o prever) las posibilidades de emboscada, es épica y con un ritmo adecuado haciendo los combates memorables. Su ausencia es más bien una ventaja en caso de que queramos utilizar estrategias de sigilo, y su aparición en momentos culminantes nos permite apreciarla más.

Nioh no es un título para todos los públicos. Necesitas que te gusten los juegos de acción difíciles (Blade o la saga Souls), un gusto por periodo Sengoku, y una cierta permisividad con las licencias históricas. Compite con otros títulos en este momento de éxito del genero, pero su mayor baza en PC es que su port sí es correcto pudiendo dar una experiencia de juego fluida y sin problemas, lo que agradezco infinitamente al Team Ninja.

La opción de desactivar el ping HTML en el navegador desaparece en Chromium y derivados

Hace muchos años que las webs registran el origen de su tráfico. Sin embargo no hace tanto que la recopilación de datos empezó a estar cada vez más cotizada. Los datos son dinero, y si no que se lo digan a Google, Facebook o Twitter, cuyo negocio real es la publicidad segmentada: les ofrecen a los anunciantes un público receptivo, el cuál seleccionan a través de esos datos que recopilan desde sus servicios “gratuitos”.

Con la implantación del estándar HTML5 ha aparecido una nueva opción que permite controlar cuáles son los enlaces en lo que el usuario hace click, y cuáles no. Hasta la fecha desde el navegador podíamos controlar si queríamos que esos “datos de ping” se enviasen, pero las últimas noticias dicen que muchos de los navegadores van a dejar de soportarlo. La realidad es que es sólo uno el que lo abandona: Google Chrome, lo que no debería resultar raro: es el producto de Google y a Google se le paga en datos. El problema es otro: en los últimos años la mayor parte de los navegadores han ido abandonando su independencia y construyendo directamente sobre le núcleo de Código Abierto de Chromium.

Muchos de lo que me leéis no tenéis ni idea de la tortura que es pelearse para que cualquier aplicación web que hagáis se visualice correctamente en todos los navegadores, especialmente cuando algunos no siguen los estándares (Internet Explorer y yo jamás nos llevaremos bien, nunca llegó a implementar EcmaScript 6 y la retrocompatibilidad es un infierno), por lo que una estandarización es bienvenida, pero que la mayor parte del control de la experiencia de la web esté en manos de un único jugador no puede ser bueno. La imagen lo ilustra claramente 🙂

El reto de los 10 años en los navegadores: antes Chrome, Internet Explorer, Opera y Firefox. Ahora Chromium, Chromium, Chromium y Firefox

Actualmente solo Firefox y Brave permiten evitar esta funcionalidad, y el primero los lleva deshabilitados por defecto. La decisión sobre qué sucede con vuestros datos, es vuestra.