El regreso de Ubuntu a Gnome

Hace unas semanas, Mark Shuttleworth anunció que el plan de convergencia de Ubuntu ha muerto: adiós a Unity, y a los móviles y tabletas con Ubuntu como tal. Su nuevo enfoque es la nube y el IoT, y en cuanto al escritorio, se vuleve con Gnome.

El regreso de Ubuntu a Gnome
La interfaz de Gnome 3

Por un lado es una noticia fuerte: han sido bastantes años con Unity, que en mi opinión empezó con muy buenas intenciones y a medio camino perdió por completo el rumbo. El regreso a Gnome asusta: Unity nació del rechazo de muchos usuarios a Gnome 3, porque sinceramente pocos entendimos que se supone que pretendían esa gente cuando cambiaron su metáfora de escritorio (yo misma sigo sin tener ni idea), por lo que sería volver al problema original en el “sabor padre”. Siempre tenemos los alternativos, y yo tradicionalmente he abogado por Xubuntu por su bajo consumo de recursos, pero mi impresión es que van a rizar el rizo.

Unity tenía su público, y particularmente la búsqueda en los menús de las aplicaciones con la tecla ALT era estupenda para muchos usuarios, pero el consumo de memoria y el no escuchar en cuestiones de privacidad le pasó una alta factura. Ahora tendremos que ver cómo va la fusión con lo que solía ser Ubuntu Gnome (no tiene sentido mantener el sabor extra) y qué conservan, porque parece que la infame integración con Amazon podría seguir allí, con lo que la mayor pega de la distro se mantendría. La respuesta, a mas tardar, en abril de 2018.

¿Qué es el Deep Learning, y por qué nos interesa?

Uno de los términos mas recientes que nos encontramos en la temática de la inteligencia artificial es el llamado “Deep Learning”. ¿En qué se basa esta nueva corriente?

¿Qué es el Deep Learning, y por qué nos interesa?

La idea es imitar las redes neuronales de los seres humanos, interconectando diversas fuentes de información. Por ejemplo pequeños una de los formas mas simples de aprender nuevos conceptos es unir imágenes con conceptos, e ir ampliándolos poco a poco. Algunos ejemplos actuales son:

  • Google Translate: uso para reconocimiento de idiomas tanto hablados como escritos.
  • La app CamFind: saca una foto y compara con su base de conocimientos para identificar qué es lo que se está visualizando, sin utilizar ninguna entrada de datos de texto.
  • Asistentes digitales (Siri, Cortana, Alexa, Google Now) para procesar idiomas hablados y escritos.
  • Amazon, Netflix y Spotify: en sus sistemas de recomendaciones.
  • Paypal: para prevención de fraudes en pagos.

Es interesante por contrastar con el “Federated Learning”, puesto que aquí la conexión es el elemento fundamental: a mayor base de datos, mejores resultados, y eso no es algo que se consiga en un nodo aislado. ¿La pega? El factor protección de datos, como siempre.

El uso de Internet en aulas y la privacidad

Me pareció muy interesante el informe de la EFF sobre el uso de herramientas en nube en las aulas y la recolección de datos privados.

El uso de Internet en aulas y la privacidad

Cuando usamos servicios tales como los de Google, estos servicios no son gratuitos: les estamos pagando con nuestros datos. De esa manera crean perfiles de nuestro comportamiento, que es lo que venden. Me repito una vez mas: los usuarios no somosel cliente, sino el producto para este tipo de gigantes.

La cuestión no es decir que no deban usarse esas herramientas en aulas, sino que se explique claramente las ventajas, desventajas y precio. Al igual que siempre defendí que en las clases de informática no debería enseñarse únicamente a usar Windows, sino también dar un paseo por Linux y hasta por OSX, o que además del eterno Microsoft Office existe OpenOffice (y LibreOffice), también se deberían explicar estas cuestiones y, lo que es mas, dar la opción para quien lo prefiera de no tener por qué usarlas.

Es como el tema de quienes hablaban de poner las notas de los alumnos en Facebok. Eso obligaría a los alumnos a usar Facebook, ¿por qué debería ser así? ¿Por qué debería Facebook saber tus notas (aparte de obviamente para freirte a publicidad)? Deberían estar en una Intranet segura en todo caso para restringir su acceso, en lugar de encontrarte con que algunos compañeros “les gusta” el suspenso de otro.

La identidad digital y Facebook

Hace unos días estuve leyendo un post en Medium sobre cómo el autor no ya no podía usar una plataforma de compartir coche por no tener Facebook. De entrada me pareció raro: ¿Facebook sí y Google no? ¡Pero si esos dos siempre están en todos lados! ¡Esas plataformas online adoran los graficos sociales de Facebook y la geolocalización de Google Maps!

Al parecer dicha plataforma había sido adquirida por una compañía de mayor volumen, y para registrarse ahora era necesario hacerlo con  el sign-in de dicha red social. La idea era mas que curiosa: consideran que Facebook es una buena forma de probar la identidad real del usuario, luego están tomando el contenido de dicha compañía como muesta de identidad digital fiable.

La identidad digital y Facebook

Me parece mas que curioso, pues las identidades digitales de la gente no tienen por qué coincidir con la real. Quizás pueda establecer algo mas de confianza al hablar, o al echar una ojeada a su historial y fotos de sus mascotas, pero seamos sinceros, no con un poco de esfuerzo cualquiera puede fabricarse un perfil social “agradable” y luego ser un animalito en la vida real.

Mas allá de esto, lo que me sorprende, y en parte molesta, es que se tome como la única forma de identidad: hablamos de Facebook que comercia con tus datos, porque como usuario eres su producto, no su cliente (esos son principlamente empresas de publicidad, exactamente igual que Google, por cierto). Hablamos también de Facebook que se toma como fuente de información cuando no se comprueban los hechos… Pero lo mas triste de todo esto es la falta de alternativas, porque definitivamente necesitamos una.

El desastre del F-35 (con Internet)

Tiendo a leer las noticias de tecnología cada mañana: echo una ojeada mientras me tomo un cola-cao a mis variopintos feeds y dejo las que son mas largas en pocket, para seguir leyendo en el bus desde el móvil. Y es que la noticia del F-35 me dejó patidifusa…

El desastre del F-35

It took several days for the crews to get ALIS working on the local base network. After extensive troubleshooting, IT personnel figured out they had to change several settings on Internet Explorer so ALIS users could log into the system. This included lowering security settings, which DOT&E noted with commendable understatement was “an action that may not be compatible with required cybersecurity and network protection standards.”

Que en el avión, entre sus muchos desastres, tenían que cambiar la configuración de Internet Explorer para que funcionase. Mi primer pensamiento, obviamente fue: ¿para qué quieres un navegador de internet para pilotar un avión? Seguido de: ¿en serio Internet Explorer?  ¿Es un chiste malo, no? Pero no, no lo es. Si pensábamos que ese Eurofighter era de chiste, aquí tenemos algo parecido, pero como no, con conexión a Internet 😀

Una vez mas, ¿seguro que era necesario darle esa funcionalidad? Sé de sobra que está de moda que todo se conecte a Internet, pero un elemento conectado es un elemento vulnerable a ataques. Puede que sea mi vena friki, pero la comparación me es inevitable: la nave viejuna que era la Battlestar Galactica resistió porque era la única que no tenía los sistemas principales conectados en red. Igual si a esta gente les da ver ciencia ficción quizás les dé por plantearse algo.