Aterrizando en tabletop.social en Mastodon

He sido una usuaria bastante feliz de mastodon.cloud durante meses. La que comenzó como una instancia (servidor) francesa después pasó a manos japonesas, teniendo un espectacular aumento de volumen a cada error de las grandes redes privativas, véase Twitter y sus cambios en el timeline o Tumblr y el sistema automático de contenido inapropiado con cientos de falsos positivos. El exceso descontrolado de afluencia debió de acabar definitivamente con la paciencia del administrador, el cual decidió traspasar sus poderes, para acabar estos en manos de una empresa japonesa y desapareciendo el Patreon de mantenimiento.

El encontrarme de la noche a la mañana con unos términos y condiciones en legalés que no terminan de dejar claro qué pasa con mis datos ni cómo se subvenciona el servidor (si no se paga por él de alguna manera, las probabilidades de que nuestros datos son el producto son astronómicas) me resultó bastante desagradable, lo que me llevó a invertir tiempo buscando un nuevo hogar en el Fediverso. Tras revisar múltiples condiciones y el comportamiento de los administradores de varias instancias, finalmente me decidí por tabletop.social, cuyo adorable banner podéis observar abajo.

tabletop.social

El ser una instancia con condiciones de uso similares a las que tenía originalmente en mi nodo, junto al hecho de que la temática principal del servidor es muy de mi gusto de cara al timeline local me parece una maravilla. Así que ahora en vez de ruido, trolls de la migración masiva española y el festival de rabos de exiliados de Tumblr, el feed de mi servidor lo tengo arte y reseñas de juegos de mesa, juegos de ordenador, o anécdotas de los procesos creativos en el desarrollo. de nuevos proyectos El extra de la facilidad de migración de servicio entre instancias de Mastodon también ha ayudado a que resulte un proceso bastante inocuo: me pude llevar sin problemas mis datos mediante una petición de todo mi contenido, y llevarme unos CSV (hoja de cálculo) con mis seguidores, listas, silenciados, bloqueos… que cargan inmediatamente en la nueva instancia para tenerlo todo listo en pocos minutos, con la salvedad de los usuarios en modo protegido los cuáles deben reautorizar tu acceso. La cuestión es que en menos de 8 horas todo estaba listo de nuevo.

El cambio de ambiente ha sido muy saludable: el usuario medio de esta instancia comparte estados federados que se ajustan a la temática del servidor, dejando sin federar su contenido personal evitando así que el feed local de la instancia se desvíe de su objetivo principal. El uso de content warning es muy civilizado: lo justo para no herir sensibilidades pero sin caer en la tontería. Sumándose esto a que la administración está regulada mediante un equipo y que no está superpoblado, podría considerar que es la mejor decisión de redes sociales que he tomado en mi vida. Niveles de tranquilidad, felicidad y frikismo: altos.

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¿Qué significan los cambios propuestos en WebRequest de Google, y cómo te afectan?

Lo primero sería explicar qué es WebRequest: se trata de una API (Interfaz de Programación de Aplicaciones), o subsistema que define la conexión a una serie de servicios, que permite interceptar peticiones en la red, modificándolas, redirigiéndolas o bloqueándolas. Google que sus intenciones son solucionar problemas de rendimiento, seguridad y privacidad.

El logo de Chrome

Casualmente esta es la API que usan extensiones como SwitchyOmega, uBlock Origin (que es una que yo recomiendo) o el famoso AdblockPlus. Esto nos lleva a que sería Google en exclusiva quien tendría capacidad de decidir qué anuncios (o bloqueadores) bloquear, lo que no le viene nada mal a una empresa cuya mayor fuente de ingresos es vender anuncios. Por no hablar de que podría tomar decisiones sobre la visualización de contenidos “personalizando la experiencia” con lo que ellos crean oportuno.

Sumémosle el hecho de que muchos navegadores usan Chromium como base (Opera, Vivaldi, y próximamente Microsoft Edge), por lo que “se contagiarán” de esto. Mi recomendación personal es que uses Firefox, que es la única alternativa válida a día de hoy en la que el usuario sigue teniendo capacidad de decisión. No estaré de acuerdo con algunas de las decisiones recientes de Mozilla (por ejemplo relegar el RSS me parece lamentable, y tampoco me convence que la búsqueda por defecto sea ahora con Google, pero puedo añadir en cualquier momento las extensiones de RSS o cambiar el buscador a DuckDuckGo, cosa que Chrome no me deja).

Limpieza móvil de año nuevo

Como suele ser habitual, un par de veces al año reviso las apps en mis dispositivos móviles, de manera que me quedo con solo lo estrictamente necesario, y este año definitivamente me he venido arriba borrando.

Tablet apps

  • Ofimática: he hecho cuentas y hace 5 años que no manejo un documento de texto, hoja de cálculo ni presentación. Todo lo tengo que hacer en formatos responsivos para web, o epub. Incluso los PDFs los saco directamente del imprimir y ya está. Las presentaciones las hago con remarkjs, que es un framework de EcmaScript al que le paso el contenido en markdown y me lo deja de escándalo (ya, esto es más geek pero al hacerlo con remarkjs me ahorro tonterías de cambio de resolución y ajuste adecuado a pantalla porque este sistema si que lleva la responsividad de fabrica). En conclusión, no necesito un paquete ofimático de megas y megas: solo necesito un procesador de texto ligero con markdown. Si bien a nivel profesional Boostnote se ha convertido en el centro de mi día a día (documentación, duagramas, coloreado sintáctico para los fragmentos de código…), para tareas de diario me pasé a Simplenote, que es mucho más ligero y con sincronización óptima. Obviamente es menos potente que Boostnote, pero sus funcionalidad son muy diferentes. Adiós a 150 megas de Google por 20 de Automattic, que además me dejan ver el código.
  • Información/social: las redes sociales cada vez me parece más confuso, airado y menos fiable. Twitter solía tener un buen flujo de lectura basado en listas, pero el nivel de toxicidad es tan alto que a actualmente entro sólo un par de veces al mes para limpiar menciones y poco más. Medium consume demasiado y se puede leer por RSS, además de que no me resulta cómodo editar mediante la app, por lo que también la he eliminado. Con esto puedo decir que actualmente me informo principalmente mediante RSS, manejados por Feedly Classic (lo siento Flipboard, tus últimas actualizaciones han acabado por completo con tu rendimiento, y la nueva intefaz por gestos de Feedly también es absolutamente improductiva), y la parte social de a diario la he pasado directamente a Mastodon, que es mucho mas sano y compartimentado. Si doy con algún artículo en el medio que sea, el cual merezca la pena leer mas tarde con más detenimiento, lo guardo en Pocket, que siempre me ha sido imprescindible en dispositivos móviles desde le minuto uno: lectura sin distracciones y guardándose en memoria local, por lo que no tengo que gastar datos.
  • Escritura/social: a nivel publicación me limito a WordPress, que es plenamente funcional mediante la aplicación móvil. Como mi tema de publicación principal en Medium es el desarrollo software con fragmentos de código, Medium es una pesadilla para añadir y formatear tus snippets, por lo que también desaparece.
  • Arte/social: tuve durante un tiempo la aplicación de Deviantart, pero a la larga no me resulta práctica. Es mucho más cómoda e infinitamente más moderna que su versión para web, pero personalmente no obtengo lo que busco allí, que es aprender o interactuar con otros artistas, y eso lo obtengo con mejor calidad en sus blogs personales. Me vale como descubrimiento pero no para crecimiento, por lo que también fuera. Mantengo mis programas de dibujo y edición de imagen de elección, que ahora mismo son Artrage y Prisma, y lo demás lo elimino.
  • Código: Codeanywhere es mi navaja multiusos para estas cuestiones. Es socorrida para un caso de crisis, pero tampoco soy muy devota de su solución por la falta de integración con Gitlab. Acepto propuestas en este departamento.
  • Lectura: me mantengo acción a Aldiko, que lo tengo desde mi primer tablet y es donde leo (y subrayo) mis epubs. Para comics siempre me ha gustado PerfectViewer, que también mantengo desde los orígenes.

Notas sencillas en mi flujo de trabajo

Estuve limpiando mis aplicaciones en dispositivos móviles, por el simple hecho de que me gusta optimizar recursos: tendré mi tarjeta SD exceso de aplicaciones que pueden correr en segundo plano equivale a pérdida de batería, por lo que a más ligero, mejor. Durante mucho tiempo he tenido en mi tableta una suite ofimática en un “por si acaso” por el motivo de que en los viajes breves prefiero llevármela a cargar con el portátil y siempre me ha gustado tener herramientas en caso de contingencia. La realidad es que hace años que no creo un documento en una suite ofimática, por lo que he dado el paso de eliminarlas: a día de hoy casi todo son correos, blogs, slack, confluence… básicamente cualquier sistema basado en HTML que genere documentos debidamente responsivos para leer en cualquier dispositivo, no una emulación del formato de papel A4 que se tenga que desplazar y cuya maqueta se vuelva loca en caso de problema de acceso visual. Así que adiós suite ofimática de Google, la verdad es que nunca me convenciste.

Sin embargo, siempre viene bien poder tomar notas, y como bien sabéis, Google Keep nunca terminó de ser santo de mi devoción: muchos colores ayudan en ocasiones, pero a veces te viene mejor algo en tonos mas apagados. Su maquetación tampoco me agrada, unas veces las notas y fuentes son mas grandes, otras más pequeñas y tampoco se puede ordenar ni buscar a gusto. No negaré que mi tendencia a la descentralización también juega una parte importante en esto, puesto que Google tiene demasiada información sobre nosotros y no tengo ganas de darle mucha más.

Mi primera alternativa para notas fue Boostnote, una aplicación especializada de notas que utilizo continuamente en mi día a día, pero es su uso es muy concreto: notas para desarrolladores. Si bien es genial para el trabajo en sobremesa, en dispositivos móviles ofrece una experiencia bastante mala. Por otro lado allí tengo notas de programación a mansalva, mi cuaderno de notas de consulta personal, que tampoco termino de ver adecuado llevar en mi móvil o tablet. Necesitaba algo más ligero y con sincronización entre dispositivos.

La interfaz de Simplenote formateando Markdown

Así que me decidí a darle una vuelta a Simplenote, la aplicación de Automattic (la gente de WordPress), que además es de código abierto, lo que aumenta mi confianza sobre qué estoy instalando. Es literalmente eso: una aplicación de notas de texto, ni más ni menos, pero con soporte de mi amado Markdown, notación de escritura rápida que hace a diario mi vida mucho más fácil. La interfaz no puede ser más sencilla: una lista con los títulos de las notas y si lo considero oportuno, un poco más de texto. El orden por defecto es el de modificación, pero en cualquier momento lo puedo cambiar al de creación o alfabético, con los extras de poder etiquetarlas, sistema de búsqueda y en caso de que la líe y borre lo que no deba puedo recuperar versiones anteriores de la nota. Además permite compartir notas (publicar) y edición conjunta, lo que es muy apañado. Actualmente es gratuita y carece de publicidad, lo que no voy a negar que me inquieta porque todo tiene un precio, así que eventualmente asumo que eventualmente aparecerá algo porque todo servicio cuesta dinero, pero esta gente siempre ha tenido unas buenas políticas de privacidad y transparencia, por lo que les doy el voto de confianza. El modo oscuro es un gran extra para los que para quienes pasamos demasiado tiempo frente a la pantalla y es multiplataforma de forma nativa en Android, iOS y MacOSX (muy ligera en estas 3), además de estar disponible vía web y con aplicación con Electron sobre Windows y GNU/Linux (lo que si bien es cómodo, resulta algo ridículo al resultar mucho más pesada de lo que debería ser una aplicación de notas de texto).

Como pegas, si bien Markdown puede contener enlaces a imágenes que se renderizan cuando no está en modo edición, esta aplicación carece de almacenamiento de imágenes, que es algo que muchos echan en falta. Obviamente por extensión tampoco tiene dibujo a mano alzada. No son cosas que yo necesite para nada, pero tienen su público.

Como conclusión, Simplenote es una aplicación de notas minimalista, genial de cara a la productividad, y muy ligera. Es mucho mas sencilla y generalista que Boostnote, por lo que su público es más amplio, y tiene el extra de ser de código abierto, otorgando más seguridad. Tiene la opción de poder obtener escribir en Markdown, lo que permite tener un preformateado listo para colocar en cualquier servicio web y publicar en cuanto haga falta.

Google cobrará las licencias de sus servicios en Europa

La noticia sensacionalista de la última semana ha sido que Google cobrará por Android como respuesta a la multa por monopolio que le impuso la Unión Europea. La realidad es que cobrará por Google Services, no por Android: Android en sí seguirá siendo de código abierto y gratuito.

Pongámonos en perspectiva: la Unión Europea le puso una gran multa por monopolio en tema de buscadores al usar su posición privilegiada con Google Search y Google Chrome en Android. Esto no es una sorpresa porque años atrás lo hizo con Microsoft e Internet Explorer y Windows Media Player. ¿Intención? Buena sin duda, para dar una oportunidad a los competidores dentro de ese ecosistema. ¿Realidad? En mi opinión, una jugada muy mal ejecutada. Y no nos equivoquemos, la idea de librarme de la maldita de barra de Google Search en el escritorio de mi móvil me encanta: no uso ni la búsqueda ni el asistente, y su reciente reposicionamiento la hace más intrusiva que antes. Android es un ecosistema enorme y diverso, y es un gran pastel.

Android está altamente fragmentado

Sobre el buscador estoy de acuerdo, a mí personalmente me molesta porque es algo que no quiero en la pantalla, cuando busco algo prefiero usar un navegador (preferentemente Firefox, que no es un sifón de mi información). Hay que decir que se pueden instalar otros launchers alternativos que lo quitan de en medio, pero en un móvil de gama baja igual no tienes tanto espacio para esas florituras y te ves atado a esas aplicaciones. El argumento de que te sirven el navegador integrado y no eliminable también es cierto, pero a diferencia de iOS, Android si permite cambiar la predeterminada (allí tragas Safari por defecto sí o sí, en Android puedes instalar Firefox, ponerlo como predeterminado e inhabilitar Chrome quedando tan feliz). Si nos ponemos estrictos en ese sentido, también deberían darle caña a Apple, y si de paso logran que pueda desinstalar la infame Cortana de Windows 10 que aunque desconectado está abierto en segundo plano les hago un monumento. ¿Lo de Google es malo? Sí, pero no te pone unos grilletes tan fuertes como otros sistemas operativos en ese sentido. Esto no es una defensa de Google, es pedir que también se dé el mismo trato a los otros.

La multa ha generado la respuesta de que Google comience a cobrar por Google Services, es decir: Android seguirá siendo opensource y gratis (que no libre, no tienes todos los derechos sobre él), pero los sistemas de Google, que los pagabas a base de la publicidad que se servía mediante Search y Chrome, dejarán de serlo. En resumen: que no son hermanitas de la caridad y el desarrollo software cuesta un dinero, así que si no lo pagas de una manera lo pagas de otra, cosa que como programadora también apoyo: nuestro trabajo tiene un valor y nos gusta cobrar a fin de mes. Así que a partir de ahora los fabricantes de móviles Android tienen 3 opciones:

  • Servir solo Android, sin Google services, gratis. A encargarse ellos mismos de las actualizaciones y tienda de aplicaciones.
  • Servir Android + Google Services: es decir, las actualizaciones y Google Play. Google cobrará por licenciar ese software que siempre ha sido privativo, y por supuesto las Gapps (Gmail, Hangouts, Drive, Docs, YouTube, Keep…) sólo estarán en la tienda de Google.
  • Servir la experiencia Android completa (la que teníamos hasta ahora). Google Search y Google Chrome serán gratis y se chuparán los datos del usuario completamente gratis 😕 , porque también te cobran Google Services.

¿Dónde está el error? En que no hay alternativas maduras al Android de Google, mas allá del sistema de Amazon de Kindle Fire, por lo que los máximos beneficiados de esto son Amazon y Apple, el único fabricante al que veo más o menos en pie es a Samsung y Microsoft probablemente de palmas para sacar algo aún más integrado con su Windows 10 y su Cortana. Si ReplicantOS hubiese solucionado su problema de drivers podríamos tener una versión de Android 100% software libre y compatible, y F-droid como sustituto de Google Play podría ser viable. En cambio, ahora explícale a la mari de turno que en su nuevo móvil Whatsapp no funcionará porque no tienen la última versión actualizada en la tienda de apps de su fabricante, o al crío que ya no tiene YouTube ni puede jugar al Fortnite. Antes de hacer este tipo de movimiento, la Unión Europea podría haberle dado un empujón a los proyectos de software alternativos para dar más opciones a los usuarios que no saben instalar una apk por la vía dura (nota cultural apk es el paquete de instalación de una aplicación, tal como la preparamos los desarrolladores). En cambio, el usuario medio irá directamente a la opción del ecosistema Google, dónde están sus aplicaciones, su copia de seguridad, sus contactos y sus datos, y teniendo que pagar un extra por ello. Quizás al usuario de gama alta le parezca bien, pero a los más humildes la gracia le sale aún mas cara. Sumémosle el aumento de la peligrosidad por retraso de parches de seguridad en las tiendas de aplicaciones de fabricantes menores y la piratería, como sucede con los terminales en China en lo que no pueden tener aplicaciones Google pero la descargan. instalan y usan a lo bestia, bajo su cuenta y riesgo de cara a mantenerla actualizadas. Un friki puede apañarse en este panorama, pero el usuario medio no. No está preparado y esta mayor fragmentación en un mundo orientado a servicios bajo ese tipo de circunstancias sólo lo perjudicará.