Atom como alternativa de editor de código

Una de las herramientas mas básicas en el ordenador de un programador es un software de edición de código. A nivel más básico en Windows se suele tirar Notepad++ (porque seamos sinceros, el bloc de notas y el wordpad apestan), y en sistemas Linux basados en Gnome se suele tirar de gEdit, que tiene su coloreado sintáctico pero también va cortito.

Atom como alternativa de editor de código

En general, Sublime Text suele ser de lo mejor en el mercado, pero como siempre, intento encontrar una alternativa de software libre y que esté para para cualquier sistema operativo de sobremesa, y en este caso lo mejor con lo que he dado hasta la fecha es Atom. En principio es muy parecido a Sublime, hasta tiene los paneles laterales con explorador de ficheros de proyecto y el minimapa, pero tiene 2 grandes ventajas competitivas.

La primera es el uso de plugins, de manera que se puede expandir al gusto, o eliminar los componentes que no necesitamos para optimizar el consumo de recursos y espacio. Así puedes tener diversos sistemas de revisión de sintaxis y autompletado para los distintos lenguajes a usar, el típico selector de colores si vas a hacer diseño web, diversos auto-formateadores para que nos quede el texto bonito sin tener que ir contando espacios, una terminal integrada para poder compilar

La segunda, al estar hecho por los chicos de GitHub, es su sistema de control de versiones, que va muy fino en Git, que para algo es marca de la casa.

La pega es que al estar basado en Chromium, se toma su tiempo para cargar, y el extra friki: el power mode que podéis ver en gif abajo.

El IoT en carretera podrá ser una realidad en 2017

El gobierno de Noruega está en proceso de legalizar el eso de vehículos que se conducen solos para el año que entrante. Mas allá de hacerse pruebas en condiciones algo complejas, con la nieve y las bajas temperaturas, es llamativo saber que que hablamos de terreno real. Definitivamente los escandinavos están apostando por estas tecnologías, pero una vez mas, el Internet de las cosas me preocupa.

El IoT en carretera podrá ser una realidad en 2017

De entrada, por cuestiones de patentes, es una tecnología que está envenenada desde su nacimiento por cuestiones de guerras de patentes. La idea de esta tecnología es interconectar elementos, pero con los DRMs y algunas compañías intentando patentar las APIs e interfaces (ejem, Oracle, ejem) es cada vez mas complicado. Por otro lado, está la cuestión de “¿y para qué quieres ponerle internet a esto?” (el colofón para mí fue la aparición del termómetro rectal con Internet, de manera que podemos decir con todas las de la ley que se pueden meter el Internet de las cosas  por…), que al colocarle esa funcionalidad innecesaria a un precio ridículo a un componente no se securiza, de manera que se puede producir un acceso no autorizado con malas intenciones que puede acabar pero que muy mal. Además está la cuestión de la responsabilidad ética: en caso de choque inevitable, ¿a qué darle? Los programadores tenemos tanto que pensar…

¿Donde fue la galería? (o huyendo de Google Fotos)

Hace unas semanas que le di alegremente a “actualizar el tablet” y en su momento todo fue bien… hasta que llegó el momento de organizar lo último que estuve dibujando y tener un momento de horror… la galería había desaparecido y solo estaba Google Fotos.

Vale, Google Fotos no es tan malo, pero no hace algunas cosas que yo querría de forma intuitiva, por no hablar del consumo tonto de batería. En ocasiones solo quieres reorganizar las cosas en local, no conectarte a internet, hacer el backup y demás pesca. Así que tocó ponerse a buscar una alternativa que hiciese lo yo quisiese y nada más.

¿Donde fue la galería? (o huyendo de Google Fotos)

La alternativa que elegí es la aplicación de galería retro de Ice Cream Sandwich. Soy consciente de que existe una versión similar bastante mas maja de la versión Kit Kat que perdí, pero esta es gratuita y sin anuncios. No es especialmente fluída gráficamente, pero para lo que estoy buscando, tampoco necesito mucho mas.

Dibujo digital en tablet, tras 2 semanas con ArtRage

Llevo dos semanas dandole caña al tablet y el stylus, porque por fin, sí, esta vez sí, he dado el paso a empezar dibujar en medio digital. Necesitaba una salida para tanto stress en mi vida, y dibujar siempre me ha ayudado a relajarme… y si de paso podía reducir el exceso de papelitos por casa, mejor. Así que anduve probando una buena cantidad de aplicaciones en versión gratuita, pero con la que me quedé al final fue con ArtRage para tablets.

Dibujo digital en tablet, tras 2 semanas con ArtRage

El primer punto simpático es que tiene la posibilidad de imitar diferentes texturas de papel, lo que hace que el resultado sea algo mas realista. La interfaz es muy intuitiva y se puede ocultar, lo que hace que el trabajo sea sencillo, e incluso puede pillar la presion ejercida con el stylus para darle mas o menos intensidad al trazo. El tener el sistema de capas también ayuda a la hora de trabajar con transparencias o hacer montajes.

En cuanto a los inconvenientes… el primero de todos es el suavizado automático, o para los amigos, el autocorrector de líneas. Me he visto en mas de una ocasión soltando exabruptos del tipo “pinté esa línea así por un motivo, estúpida máquina, ¿quién eres tú para cambiarla?”. El 2º el zoom: no es lo mismo hacer un 800% en un dibujo de 800×600 que en 1920×1080. La forma de puentearlo es hacer las capas por trozos  y luego pegarlas en el grande cuando se quiere hacer un detalle mayor, pero no es muy cómodo que digamos.

En conjunto creo que es una de las mejores inversiones que he hecho en años 🙂 Le estoy sacando un partido épico.

Gestionando libros electrónicos con Calibre

A la hora de gestionar los libros electrónicos, siempre me he decantado por usar Calibre. He trasteado con otras aplicaciones, pero para mí esta siempre ha sido la mejor.

A la hora de gestionar libros no se diferencia mucho de otras aplicaciones, puesto que se limita a ordenar mediante metadatos, ya sean propios de los libros u otros personalizados que nosotros hayamos decidido añadir. Como lector es decente, pero tiene de bueno el poder manipular con facilidad el formato de los libros, añadiendo hojas de estilos, cambiando portadas, unir varios en un solo fichero (genial para juntar trilogías de típica lectura rápida), o permitiendo recompilarlos en un formato mas cómodo y sin DRM (para eso se necesita un plugin del que he hablado en el pasado).

Logotipo de Calibre

Que además se pueda sincronizar con Goodreads (la red social de lectores) y con tus dispositivos de lectura también es una comodidad extra: cargar el libro en el tablet, conectarlo con Goodreads y ya del tirón tienes acceso a los foros en apenas un par de clicks. Esa es una de las ventajas del software colaborativo: la cantidad de plugins que pueden hacernos la vida mas fácil a todos.

Por último, otra forma bastante curiosa de tener la biblioteca electrónica portable es sincronizarla con un sistema en nube, por ejemplo, guardándola en Dropbox. Una forma sencilla de hacer esto es tener instalado el cliente deDropbox, poner la carpeta de la biblioteca dentro de la carpeta compartida de la aplicación. De esta forma, podemos acceder a ella desde cualquier dispositivo con la aplicación de dropbox a lo bestia, pero también podemos hacerlo mas elegantemente usando Calibre Cloud en Android.