Subrayando y tomando notas en la web con Liner

Creo firmemente en el uso de los sistema de lectura electrónicos. Como alguien que hizo una buena espalda en la adolescencia cargando libros en la mochila durante los años de colegio e instituto (si, eso de las taquillas nunca existieron donde yo estudiaba, y siento pura aversión por las mochilas con rueditas), en cuanto pude pasarme a la versión digital lo hice bien rápido. En su momento los usaba como libro y punto, pero con el tiempo y la llegada de los tablets la cosa cambió… y lo siguiente fue buscar una buena forma de poder tomar notas sobre un texto para luego exportarlas.

En la sección libros tengo el cupo cubierto con mi clásico Aldiko, que nunca me ha fallado cuando lo necesité. En su época lo usaba offline por lo que la publicidad no era un problema, pero llegado el momento me pasé a la versión con extras por las notas.

Sin embargo a día de hoy lo que uso para formarme no son siempre libros: alguien como yo tiene que devorar muchos artículos de tecnología a la semana, así que lo habitual es hacer una revisión rápida y echarlos a Pocket para leerlos cómodamente en cuanto tenga mas tiempo. Me gusta mucho esa aplicación para poder leer asíncronamente sin gastar tontamente datos, pero hay una pega… no es cómoda para trabajar con textos.

Subrayando y tomando notar en la web con Liner

Por ahora, lo mejor con lo que he dado para cubrir esa carencia es Liner como complemento sobre Firefox o Chrome, pues cada uno tiene sus gustos de cara a utilizar un navegador. Me gusta especialmente en Firefox porque Pocket ahora es parte de la familia de Mozilla y así tengo junto todo lo que necesito en un solo sitio. La pega está en que mientras para escritorio esto va bien, no hay esa integración en Android (los que usan iOS son mas afortunados), y por desgracia donde realmente me vendría bien usar esto es en el tablet. Así que supongo que me toca cruzar los dedos para que cuando se formen alianzas, esta gente vaya con Pocket antes que con Evernote y me solucionen esta carencia.

Hacknet, o el simulador de Hacking en UNIX

Hacía tiempo que no jugaba nada especialmente reseñable, hasta esta última semana. Había oído hablar en su día de Hacknet, pero no le presté especial atención, pues los simuladores de hacking, aunque entretenidos, tienden a ser algo muy estilo película efectista de Hollywood. Pero tras mucho oir hablar del lanzamiento de una expansión para este título, cuando se puso de oferta me decidí a darle una oportunidad… y fue un gran acierto. Eso sí, lo primero es avisar de que el juego del que procederá a hablar no es para todos los públicos, como vereís en la pantalla del mismo que muestro a continuación.

Hacknet, o el simulador de Hacking en UNIX

Bueno, para el que no tenga muy claro lo que está viendo allí es una de las posibles distribuciones de la interfaz gráfica del juego. Lo que veis es los elementos habituales del juego: una interfaz gráfica sobre un servdor UNIX, teniendo a la izquierda el display de a donde nos estamos conectando (y este caso intentando acceder), acompañado del mapa de nodos de red, en el centro la terminal de comandos UNIX donde teclearemos los nuestro, y a la derecha una representación de la RAM con los programas que estemos ejecutando en ella (crackeadores de puertos, encriptadores y desencriptadores, analizadores de firewalls, scanners…). Todo esto además lo manejamos por comandos UNIX auténticos para manejarnos por carpetas, subir y bajar archivos de la red, editar ficheros por la vía dura… Y en eso reside precisamente lo que lo hace destacar sobre la media: su realismos.

Las misiones no suelen ser en sí muy vistosas: cuélate en el equipo con un cierto ingenio, revisa el contenido y haz de las tuyas para progresar en la historia a través de varias organizaciones de hackers teniendo cuidado de que no te atrapen. No es espectacular en plan cine, pero picar código tampoco lo es desde fuera. Ahora una vez te picas, como me pasó a mi al toparme con el hacker rival llamado Naix, puedes entretenerte bien intentando evitar si ataque, recuperándote si te pilla, o preparándote para tener tu venganza como es debido. El nivel de dificultad no es muy alto, es mas bien medir tus recursos y los tiempos para desarmar sistemas de seguridad, pero una vez mas… he visto cómo el nivel de intimidación para alguien a quien no le agrade la programación en consola puede alcanzar niveles críticos en momentos determinados, como si por ejemplo crasheas la interfaz gráfica, de ahí mi “ten claro en dónde te estás metiendo” cuando lo empieces. Si te van los puzzles y el UNIX, hará tus delicias.

El incordio de los Proxys y cómo reducir la molestia

¿No se os ha quedado en algún momento pillado algún dominio porque el proxy que estáis usando os lo tiene cortado? Esto es algo habitual en redes de universidades, bibliotecas, corporativas…

Y entonces te dicen “usa este proxy para este servicio”, pero claro, tener el proxy para una cosa te rompe otra.

Soy mas de Firefox en lo personal, pero en temas de trabajo suelo usar Chrome, porque nos tienen todo el día Google docs para arriba, Google drive para abajo y la integración se agradece. Como para colmo las herramientas corporativas solo funcionan en Internet Explorer (vade retro) o Chrome pues antes me caso con Google que con Microsoft.

El incordio de los Proxys

Para estos caso, SwitchyOmega es una extensión que permite tener los proxys configurados automáticamente según el dominio que se necesite en la pestaña de chrome. La idea es tener algunos de los dominios mediante conexión directa, y otros mediante las de los diversos proxys, de manera que al invocar la dirección en la pestaña, la extensión detecte por dónde debe redirigirla, de manera que tengamos los servicios siempre funcionando como es debido. Una vez configurado, sólo hay que aplicar y dejar que haga su magia 🙂

Slack y los bots para mayor productividad

He hablado en el pasado de slack, pero de repente ha vuelto a mi vida al haberla integrado en mi entorno de trabajo. Estaba planteándome dar palmas al ver que por fin había llegado y el cúmulo de spam podría reducirse cuando me dí cuneta de que el eso que pretendían darle era el de un IRC de segunda o un insufrible grupo whatsapp, y slack no es para nada eso (aunque mal usado, sí que podría serlo).

La mayor potencia de slack está en el uso de bots, de manera que se pueda centralizar todo el flujo de trabajo en único sitio. ¿Notificaciones? A un feed a lo RSS. ¿Recordatorios? Que me los envíen al calendario de la estación de trabajo, por favor. ¿Y las tareas cuándo los de tu equipo no hace mas que preguntarte qué tiene que hacer hoy? Pues para eso hay otro bot mas.

Slack y los bots para mayor productividad

To-do bot es otro pequeño bot dentro de la aplicación, que, con unos pocos comandos, puede ordenar todas las tareas a hacer dentro de un canal (por ejemplo el de un sprint de mi proyecto, porque el número de canales es ilimitado). Así, cuando llego por la mañana solo ir al dashbooard del bot, o bien pedir en un comando lo que tengo que hacer de cualquier canal (área de mi proyecto) al bot a su chat privado conmigo.

/mytodo list

pedir solo las de un canal:

/todo list

Si necesito crear en una tarea en un canal, me vale con:

/todo Create new SVN branch

Puedo asignarmelas mediante:

/todo assign TP01 @angelesbroullon

O acabarlas con:

/todo done TP01

Como esto, se le puede dar mucho mas juego (por ejemplo con memo para conservar o compartir notas, o paperbot para organizar la sobredosis de links que puede haber en los canales en caso de que se usen de forma útil), haciéndolo extremadamente útil. Espero lograr que se avance un poco mas en esto, porque es una pena tirar a la basura el 90% de la potencia de este sistema.

Organizando tareas de grupo con Google Keep

De repente me encuentro con tener que gestionar a un grupo de desarrolladores, y por razones en las que mejor no entro me doy con que me han inutilizado el JIRA, así necesito urgentemente tener una alternativa de emergencia por unos días que me permita controlar las prioridades de tareas de varias personas. Y tengamos en cuenta que es una medida temporal, así que nada de Kanban de Trello para grupos pequeños o Remember the Milk, no olvidemos la reticencia de adopción de una nueva aplicación.

No soy especialmente fan de Google Keep al ser muy simplón, pero sinceramente es gratis y prácticamente todo el mundo lo tiene,  así que la barrera de adopción está por los suelos. Nadie me va a morder por esa propuesta.

Organizando tareas de grupo con Google Keep

¿Mi intención? Modelar con esto el sistema hoy en día arcaico que teníamos en uno de los primeros lugares de trabajo: la enorme puerta corredera de un armario llena de post-its  de colores para saber qué tenía pendiente de hacer cada uno. Cuando alguien llegaba nuevo a la oficina se le asignaba un colory sus tareas iban a ir escritas en dichos papelitos. De esa manera sabíamos en qué estaba cada uno en el momento de un vistazo. Además el hecho de usar un trozo de papel pequeño hacía que los mensajes fuesen cortos y concisos.

Keep tiene una serie de funcionalidades que no suelen usarse, como el compartir notas. Por supuesto es tan primaria que hay que ir de una en una, pero total, esto es solo para unos días y podré vivir. La otra que es una gran desconocida es la capacidad de uso de etiquetas o hashtags. Así, si comparto con un compañero una nota “#proyecto #GUI Añadir un nuevo botón de acción”, Keep nos generará a ambos dos nuevos filtros por dichas etiquetas en nuestros respectivos paneles, de manera que podamos acceder con facilidad. El hecho de usar la versión lista de las notas nos permite ordenar prioridades si hay mas de una tarea, o marcar cuando una está hecha.

¿Es una solución óptima? Pues para un proyecto largo y en condiciones no, hay opciones muchísimo mas profesionales, pero para unos pocos días de caos, desde luego que salva los trastos.