Dibujo digital en tablet, tras 2 semanas con ArtRage

Llevo dos semanas dandole caña al tablet y el stylus, porque por fin, sí, esta vez sí, he dado el paso a empezar dibujar en medio digital. Necesitaba una salida para tanto stress en mi vida, y dibujar siempre me ha ayudado a relajarme… y si de paso podía reducir el exceso de papelitos por casa, mejor. Así que anduve probando una buena cantidad de aplicaciones en versión gratuita, pero con la que me quedé al final fue con ArtRage para tablets.

Dibujo digital en tablet, tras 2 semanas con ArtRage

El primer punto simpático es que tiene la posibilidad de imitar diferentes texturas de papel, lo que hace que el resultado sea algo mas realista. La interfaz es muy intuitiva y se puede ocultar, lo que hace que el trabajo sea sencillo, e incluso puede pillar la presion ejercida con el stylus para darle mas o menos intensidad al trazo. El tener el sistema de capas también ayuda a la hora de trabajar con transparencias o hacer montajes.

En cuanto a los inconvenientes… el primero de todos es el suavizado automático, o para los amigos, el autocorrector de líneas. Me he visto en mas de una ocasión soltando exabruptos del tipo “pinté esa línea así por un motivo, estúpida máquina, ¿quién eres tú para cambiarla?”. El 2º el zoom: no es lo mismo hacer un 800% en un dibujo de 800×600 que en 1920×1080. La forma de puentearlo es hacer las capas por trozos  y luego pegarlas en el grande cuando se quiere hacer un detalle mayor, pero no es muy cómodo que digamos.

En conjunto creo que es una de las mejores inversiones que he hecho en años🙂 Le estoy sacando un partido épico.

Peleando por enlazar imágenes de Google fotos

La última reestructuración de Google Fotos es una monada. En su intento de que todo quede dentro de su propio sistema (algo cada vez mas común en las grandes compañías que dominan la red), cuando intentamos seleccionar una foto para embeberla como enlace nos encontramos un larguísima y molesta URL que no hay manera de que acabe en el clásico “.png” o “.jpg”. Esto hace que al usar el enlace lleguemos a la web de Google Fotos en lugar de al enlace en sí, lo que, para compartir una imagen no es problema. ¿Pero y si queremos embeberla en una web?

Peleando por enlazar imágenes de Google fotos

Tras un buen rato indagando, dí con el truco para arreglar esto es añadir a ese chorizo de URL la extensión “-tmp.png” o “.tmp.jpg”. Espero que os sea útil y ahorréis algo de tiempo.

El aftermath de #electionday

Llevo días intentando procesarlo y aún me cuesta. Era plenamente consciente de que las elecciones de USA eran guatemala o guatepeor, mi poca simpatía por Clinton es mas que conocida, porque eso de haber estado primero favor y luego en contra de tantas propuestas le daba una credibilidad prácticamente nula, pero teniendo como alternativa a un racista, xenófobo, misógino y homófobo suponía que al final saldría elegida…

Ahora la realidad es que en los próximos 4 años tenemos todas la maquinaria de ciberseguridad de la NSA y los drones (con licencia para matar), que ya de por sí son espeluznantes, estarán en manos de un tipo cuyas declaraciones acerca del tema fueron (buscadlo si queréis en su primer debate con Clinton):

“We had to get very, very though on cyber and cyber warfare. It is a huge problem. I have a son – he’s 10 years old. He has computers. It’s unbelievable. The security aspect is very, very though. And maybe, it’s hardly doable. But I will say, we are not doing the job we should be doing”.

– Donald Trump, 45th USA president

 La traducción sería algo como:

“Tenemos un problema muy, muy difícil con el cyber y la cyberguerra. Es un problema enorme. Tengo un hijo, tiene 10 años. Tiene ordenadores. Es increíble. El aspecto de la seguridad es muy, muy difícil. Y quizás apenas sea posible. Pero digo que no estamos haciendo el trabajo que deberíamos estar haciendo”.

Creo que el gesto del Vicepresidente Biden durante el discurso de Obama sobre la victoria de Trump lo dice todo. Que nos pillen confesados.

El aftermath de #electionday

Privacy Badger, otra vuelta a los bloqueadores de rastreo

Privacy Badger es una extensión para navegadores orientada a bloquear rastreadores de terceras partes, evitando que sepan desde dónde navegas y qué páginas visitas en la web. Que casualmente una gran parte de los rastreadores resulten ser anuncios, es un plus.

Privacy Badger, otra vuelta a los bloqueadores de rastreo

El sistema funciona revisando si un componente que se carga en tu navegador intenta rastrearte sin autorización (por ejemplo, el botón de Like de Facebook recopilando datos sobre tu navegación cuando ni siquiera estás registrado), bloqueándolo para que no cargue mas contenido y así desapareciendo de su radar en todos los sentidos.

A nivel de desarrollador es interesante: los modelos clásicos emplean un sistema de listas negras provistos por la empresa que los desarrolla, mientras que Privacy Badger tiene detrás a una organización sin ánimo de lucro (la EFF, que defiende que tus datos no deberían estar en manos de compañías de las que jamás has oído hablar y nunca les has autorizado para ello) que pena determinados comportamientos: en el momento que un dominio te sigue mas allá de 3 sitios web diferentes, se bloquea.

La extensión es una beta, y en consecuencia, puede tener comportamientos exagerados en muchas ocasiones, llegando a romper webs. Conseguir que funcione como es debido requiere bastante trabajo de retoques a nivel programador, por lo que aún me parece poco recomendable de cara al usuario medio, pero por algo pone “beta”. Veremos que sucede cuando salga la versión estable, y juzgaremos en consecuencia

¿Alternativas al password? Aún no está claro

El típico acceso a sistemas informáticos se suele hacer mediante la combinación de nombre de usuario y password. En los últimos años, además tenemos el single-sign-on, o el usar el “estar actualmente activo en un servicio para acceder a otros” (un ejemplo sería acceder a Feedly estando activo en Google, lo que es bastante normal para aquellos que migraron su Google Reader a este servicio). Desde luego es cómodo, porque son menos contraseñas a recordar, pero también nos hace mas vulnerables porque si alguien ajeno a nosotros gana acceso al primer servicio, lo gana también al segundo.

¿Alternativas al password? Aún no está claro
Típico ejemplo de password superseguro

Así que hay quien cambia regularmente el password para aumentar la seguridad, pero una vez mas, para ser capaz de recordarlo se acaba, o bien generando reglas o patrones, o bien usando un servicio de gestión de passwords (por ejemplo, Lastpass, que con un master-password se generan el resto, pero nos deja en las mismas). Además se han incorporado medidas para evitar el uso de robots para acceso por fuerza bruta mediante captchas (ese recurrente “escribe este texto que sale en la foto” o “selecciona las fotos de arboles”) y la autenticación en 2 pasos (intorducir un código enviado a un correo o al teléfono móvil).

En los últimos tiempos se están usando los factores biométricos, tales como voz, huellas dactilares o reconocimiento facial, pero viviendo como vivimos en un mundo  con redes sociales, ¿cuánto se puede recuperar por ingeniería social? Los sistemas de reconocimiento facial son cada vez mejores, lo que permiten ser mas precisos, pero con todas las fotos etiquetadas que corren por las redes sociales, ¿cuánto se puede tardar en replicar? De ahí que pese a la comodida que ofrece en principio el escepticismo sea bastante alto.

Probablemente la medida de seguridad mas interesante que he visto en los últimos años, pese a que en principio pueda resultar un tanto escalofriante, es el análisis de comportamiento. Se trata de un software que analiza las cookies en el dispostivo, ya sean de aplicaciones o del navegador web. Por ejemplo, un comportamiento normal sería si al conectarme desde uno de los equipos habituales (ejemplo un ordenador) primero activo una VPN (red virtual para conexión segura) y luego accedo al sistema para logearme. Si el comportamiento es de alguna manera errático, se enviaría una alerta de seguridad.

En consecuencia, los passwords aún seguirán una temporada por aquí, y mas vale que no elijamos algunos muy ridículos, pero lo que está claro es que los teléfonos móviles se están convirtiendo en la puerta de entrada a la conexión de servicios, y que si estos siguen la tendencia de la activación biométrica, cada vez estaremos mas pegados a ellos (y mas preocupados de que no se nos rompan).