Enredando en front-end con Codepen

Me suele gustar enredar programando. Aunque lo mío es mas bien el procesamiento de datos en grandes cantidades desde back-end, de vez en cuando me gusta hacer mis pinitos en front. Y como buena fanática del software libre y los proyectos open-source (prefiero los primeros por cuestiones éticas, pero si puedes ver el código libremente y aprender de él, también es bienvenido), siempre me han gustado las comunidades de desarrollo. Cuatro ojos ven mas que dos, lo que permite crear cosas mas interesantes.

Enredando en front-end con Codepen

Si bien GitHub es uno de los lugares clásicos, especialmente dentro de back-end, Codepen es un espacio estupendo para gente nueva en front. Lo primero es que permite separar claramente entre capas de contenido (HTML), estilo (CSS con soporte de librerías, como por jemplo Bootstrap) y programación de scripts (Javascript), pero con el extra de que, de forma similar a cuando trabajamos en local con Brackets conectado a Chromium (Google Chrome), podemos ver en vivo y en directo cómo está quedando, con el extra de tener a mano chuletas de programación  patrones de diseño.

Si a este entorno de desarrollo web le sumamos su propia red social y comunidad a lo GitHub (pudiendo hacer forks de proyectos ya existentes para darles nuestro toque y aportar nuestro granito de arena), tenemos una herramienta bastante interesante para el aprendizaje. Y además el resultado nos lo podemos exportar fácilmente a Github, permitiéndonos todas nuestras cosas juntas en nuestro repositorio en plan escaparate.

Google descontinuará Chrome Apps

Como siempre que llega una época de limpieza de Google muchos de los usuarios nos echamos a temblar con qué caerá en esta ocasión… y en este caso para mi sorpresa la víctima es Chrome Apps, porque al parecer pocas personas las usan. Para el 2018 se planea que queden extintas.

Google descontinuará Chrome Apps¿Qué era esto? Pues era posibilidad de tener aplicaciones web (las llamadas Google Apps, como por ejemplo Hangouts o Google Docs) integradas de forma transparente para que actuasen como si fuesen aplicaciones nativas del sistema operativo, pudiendo llegar a funcionar sin conexión. Para mí esto fue especialmente interesante de cara a Google Docs o Google Keep, porque una aplicación 100% dependiente de la conexión a internet no me parece fiable en un equipo de sobremesa. Estamos acostumbrados a tener conexión casi siempre, pero, ¿y si esta falla? ¿Entonces no se puede trabajar?

Para mí es un error de cara a la usabilidad de las aplicaciones de Google, porque es mas cómodo trabajar de la misma manera cuando andamos entre varios dispositivos como el equipo de sobremesa, el portátil, el tablet, el móvil… Si lo que pretendían era la convergencia, me parece un caso atrás, pero parece que solo soy parte del ese 1% que les ven utilidad, qué le vamos a hacer.

Cuando el reloj de sistema cambia usando dual boot

Si sois de los que teneis varios sistemas operativos y elegís al arrancar el ordenador cuál quereis ejecutar, igual os ha pasado que el reloj de sistema hace cosas raras. En mi caso, lo que me sucedió fue que Windows 7 me cambiaba la hora después de hacer ejecutado Ubuntu.

Cuando el reloj de sistema cambia usando dual boot

Esto se debe a que Windows guarda la hora local en lugar de la hora UTC, siendo la segunda mas práctica al ser independiente de zonas horarias. En mi caso, lo que hice fue ejecutar el siguiente script en la partición de Windows, y tras eso, con un simple reinicio se acabó el problema. A quien le guste lanzarlo a lo bestia, basta con copiarlo en un fichero de extensión .reg y adelante.

Windows Registry Editor Version 5.00

[HKEY_LOCAL_MACHINE\SYSTEM\CurrentControlSet\Control\TimeZoneInformation]
     "RealTimeIsUniversal"=dword:00000001

Ubuntu budgie remix: apuntando de nuevo a una interfaz ligera

Desde hace tiempo soy entusiasta de Solus, una versión de Linux construida desde cero centrada en los equipos de escritorio. Es un sistema joven, pero va como un cohete en netbooks, lo que lo hace ideal si eres de los que prefieren llevar un equipo pequeño y fácil de transportar que después se pueda enchufar cómodamente a un buen monitor y teclado externo para trabajar como es debido. Para hacer las 4 típicas cosas necesarias para el trabajo va de sobra, pero evidentemente en el equipo grande de casa en el que igual te da por querer hacer mas, se te queda corto y te conviene mas tirar de un Ubuntu, aunque solo sea por los repositorios.

El escritorio de Solus, Budgie, me gusta bastante: tira de Gnome 3, siendo plenamente compatible con todo su contenido, pero es mucho mas fluído y ligero. Su sistema de applets, Raven, me parece un gran acierto, colocándolo todo en una barra lateral a la derecha evitando que las notificaciones se agolpen por la pantalla, siendo además muy sencillo de personalizar. Le fallan algunos iconos de notificación, pero todo se andará.

Ubuntu budgie remix: apuntando de nuevo a una interfaz ligera¿Y qué pasaría si tuviésemos un sabor de Ubuntu con Budgie? Ubuntu Budgie Remix es un sabor no oficial que me ha parecido muy interesante, pues me permite beneficiarme de todas las ventajas de las aplicaciones de Gnome sin tener que sufrir los problemas de responsividad de la interfaz oficial de dicho proyecto. Mi experiencia al hacerlo correr en un viejo netbook cortito con apenas 1 GB de RAM puede avergonzar por completo a Ubuntu Mate, Gnome, ElementaryOS e incluso en momento de alta carga de trabajo ha ejecutado mejor Xubuntu. Además, siendo tan joven, es bastante definitivamente mas estable que ElementaryOS. La barra de la izquierda es el viejo amigo Plank, que no sabemos si se quedará por allí mucho tiempo.

Ubuntu budgie remix: apuntando de nuevo a una interfaz ligera

¿Pegas? Que no es un sabor oficial aún, lo que hace que el soporte deje que desear si no eres muy aventurero, pues 18 meses no da para mucho, pero si tienes ganas de experimentar un rato, merece la pena echarle una ojeada. Si finalmente se convierte en oficial, igual es la próxima versión de escritorio por la que me lanzo, pues mi ideal de sistema operativo es que sea rápido, con buen rendimiento, buena gestión de recursos y que por piedad no parezca un tablet, que yo soy de atajos de teclado cuando trabajo. Tampoco puede negar que el hecho de que el logo parezca un Sharingan de Naruto le hace ganar puntos frikis.

Las nuevas funcionalidades de Gnome 3.18

Cuando empecé a hacer mis primeros pinitos con Linux, Gnome era mi elección de interfaz gráfica, rápida, práctica y fiable. Luego no tengo muy claro en qué estaban pensando los responsables del proyecto cuando sacaron Gnome 3, pero la desbandada fue total. Aprovechando mis vacaciones y dando un paseo por los distintos “sabores de Ubuntu”, aproveché para darle una nueva oportunidad, solo por los viejos tiempos.

Lo primero que he de decir de Gnome 3.18, versión que viene empaquetada con Ubuntu Gnome  16.04, es que ha mejorado bastante en cuanto  consumo de recursos: está casi a la misma altura XFCE (que es la que viene en Xubuntu) en cuanto consumo de recursos, lo que es toda una mejora… pero por desgracia su estabilidad deja bastante que desear. No se cuántas veces he tenido que pulsar la super-tecla (la que muchos llaman la “tecla de Window”) y aporrear el ratón sobre el menú de actividades hasta que decidiese responder cuando tenía 4 ventanas abiertas.

¿Lo bueno de la interfaz? Extensiones. ¿Qué echas en falta los botones de maximizar y minimizar? Pues te los traen de vuelta. ¿Que prefieres un dock (barra con aplicaciones) a un dash (menú desplegable con aplicaciones que se come toda la pantalla)? Pues también tenemos de eso. ¿Mejor un grid que una lista de áreas de trabajo? Otra extensión al canto. Y luego configurarle los atajos de teclado para poder manejarse a velocidad de vértigo siempre que el dash no se quede pillado. Al final queda aparente, pero reconozcamos que esto es lo mismo que echa para atrás a muchos respecto al uso de KDE: pura pereza a la hora de montarse el entorno para que resulte realmente cómodo.

Las nuevas funcionalidades de Gnome 3.18

Si bien el rendimiento del dash ha dejado bastante que desear, donde sí que están acertando los chicos de Gnome es en el enfoque que le están dando a sus aplicaciones. Mientras el Ubuntu mas genérico con Unity está obsesionado con la convergencia de dispositivos (que yo aún sigo sin ver llegar), aquí se están centrando en darnos aplicaciones y funcionalidades útiles. El calendario por ejemplo se puede sincronizar con los calendarios de Gmail y Outlook, y el sistema de ficheros (el viejo amigo Nautilus) se puede conectar con Google Drive (esa aplicación de Google que inexplicablemente nunca llega a Linux), permitiendo subir y bajar ficheros como si se tratase de una carpeta mas a través de la API de esa webapp. No es perfecto, pero es de lo mejorcito que he visto en ese sentido. Lo mismo pasa con la aplicación de Fotos, que se integra bastante bien con servicios remotos como Google Photos. Hay una aplicación llamada ToDo para manejar listas de tareas simples, pero aún está  en pañales.

A nivel de programación, Gnome Builder un IDE para desarrollar bastante encantador para hacer unos pinitos integrados en la interfaz en uso, con funciones de autocompletado y revisión en C, C++, Python y Vala para los plugins.

Otra cosa muy buena son las actualizaciones de Firmware desde el sistema operativo. Desde que UEFI nos está dando todo tipo de problemas a los usuarios de Linux, es genial que el propio sistema operativo se pelee con él para poder actualizarse, quitándonos unos cuantos quebraderos de cabeza. Y el detalle de la actualización de Wayland para el touchpad multitáctil también es un detallazo.

Mi conclusión es que Gnome 3.18 ha mejorado bastante, pero no es lo suficientemente estable todavía para poder darle caña como es debido. He tenido una experiencia mas positiva que con Mate, pero también ha requerido bastante rato de personalización de la interfaz para poder hacer un uso adecuado de la misma. No me lo planteo como primera interfaz ahora mismo, pero si solucionan los cuelgues del dash, quizás para el 18.04 logren recuperarme como usuaria.